INTERÉS GENERAL

Lectura del Domingo: Licencias médicas, la Reforma Laboral reabre el debate sobre derechos y salud

El nuevo esquema impulsado por el Gobierno reduce la cobertura salarial en casos de enfermedad no laboral y amplía el poder de control empresarial, en un terreno históricamente protegido por las conquistas sindicales.

En medio de la discusión legislativa de la Reforma Laboral, uno de los capítulos que parecía técnico comenzó a revelar su dimensión más sensible, el de las licencias por enfermedad. Detrás de los porcentajes y los plazos, lo que está en juego no es solo un cambio administrativo, sino el alcance de un derecho que durante décadas fue parte del piso de protección de la salud de las y los trabajadores.

El nuevo esquema introduce un criterio diferenciado para enfermedades o accidentes no vinculados a la actividad laboral. Si la dolencia deriva según la interpretación que se adopte de una conducta voluntaria que implique riesgo, la persona trabajadora percibirá el 50% del salario básico durante tres meses, o seis si tiene personas a cargo. En los demás casos, la cobertura será del 75% por el mismo período.

La discusión no es menor. Determinar cuándo una situación implica “riesgo voluntario” abre una zona gris que podría traducirse en recortes salariales en momentos de vulnerabilidad física. Lo que hasta ahora era una cobertura plena, pensada para proteger al trabajador en contextos de enfermedad, podría quedar sujeto a interpretaciones y disputas caso por caso.

En el caso de enfermedades crónicas, la reforma establece que las recaídas solo serán consideradas nuevos episodios si transcurrieron más de dos años entre una y otra. Para muchos especialistas, ese límite temporal podría desconocer la naturaleza propia de patologías que no responden a calendarios legislativos.

Además, el proyecto amplía las facultades del empleador para realizar controles médicos y convocar juntas médicas, reforzando el poder empresarial en la evaluación de las licencias. Si bien las suspensiones por razones económicas o disciplinarias no afectarán el derecho a percibir la remuneración parcial, el eje del debate se concentra en la reducción del ingreso en situaciones de enfermedad.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, en declaraciones a medios nacionales, ilustró el nuevo criterio con un ejemplo: “Si te lastimaste jugando al fútbol (…) en ese caso la cobertura es del 50%”. La frase, que buscó simplificar el alcance de la norma, terminó encendiendo alarmas en sectores sindicales, que advierten que la vida fuera del trabajo no puede convertirse en un argumento para debilitar derechos conquistados.

RIO GRANDE

Redacción: Correo Diario

Salud, salario y negociación

Desde el Ejecutivo sostienen que el objetivo es reducir el ausentismo y ordenar el sistema. Sin embargo, dentro del propio oficialismo reconocen que la aplicación concreta del esquema podría derivar en controversias y conflictos interpretativos. La resolución, anticipan que quedará en manos de la negociación colectiva, sector por sector.

Allí se librará otra batalla, la de intentar sostener, en los convenios, niveles de cobertura que la ley podría restringir. La intención oficial es que esos acuerdos amortigüen el impacto político y sindical de los cambios. Para los gremios, en cambio, el debate trasciende lo técnico; se trata de preservar la salud como un derecho y no como una variable de ajuste.

Con el proyecto ya aprobado en el Senado y a la espera de su tratamiento en Diputados previsto para el jueves 26 de febrero, el capítulo de las licencias por enfermedad se perfila como uno de los puntos más controvertidos de la Reforma. En esa discusión, lo que se pone en juego no es solo un porcentaje del salario, sino el alcance real de la protección frente a la enfermedad en el mundo del trabajo.

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