PAÍS

Macri busca recuperar el control del PRO mientras Milei avanza sobre su estructura

El expresidente volvió a cuestionar al Gobierno y puso el foco en la economía y los equipos de gestión. En paralelo, referentes del PRO mantienen reuniones con el oficialismo y discuten un eventual acuerdo electoral.

La relación entre Mauricio Macri y el gobierno de Javier Milei atraviesa una nueva etapa de tensión, marcada por el creciente distanciamiento político y la disputa por el protagonismo dentro del espacio opositor al peronismo. Mientras el ex presidente volvió a cuestionar públicamente algunas decisiones de la gestión libertaria, en la Casa Rosada relativizan sus críticas y ponen el foco en la pérdida de influencia del PRO.

El regreso de Macri a la escena política, después de una prolongada estadía en Europa vinculada a sus actividades en el fútbol, estuvo acompañado por cuestionamientos al rumbo económico y a la conformación del equipo de gobierno. Sin embargo, sus movimientos encuentran un escenario diferente al de los primeros meses de la administración de Milei: varios dirigentes del PRO ya avanzaron en acuerdos con La Libertad Avanza y el oficialismo busca consolidar esas alianzas de cara a las próximas elecciones.

En ese contexto, el principal interrogante dentro del macrismo pasa por cuánto margen conserva el ex presidente para condicionar al Gobierno y ordenar detrás suyo a un partido que, en distintos distritos, negocia acuerdos electorales directamente con el oficialismo.

El ex presidente ojos de cielo reapareció en Jujuy el viernes pasado en un acto que contó con la presencia de apenas un puñado de personas que lo escucharon hablar desde un modesto atril con un imponente paisaje de fondo. Con un bronceado internacional, Macri criticó durante el equilibrio fiscal del gobierno y aseguró que “todos sabemos que es de baja calidad porque si el presupuesto no puede incluir mantener la infraestructura que tenemos y construir nueva, es que está mal hecho el presupuesto”. Además, como suele hacer desde hace más de dos años, el hincha de Boca insistió en que al oficialismo “le faltan buenos equipos”, un planteo que reconoció haberlo hecho “varias veces” al presidente pero que “no tuvo eco.”

Desde la salida de Guillermo Francos de la jefatura de gabinete, el principal interlocutor que el presidente del PRO tenía con el oficialismo, las milanesas con ensalada que el ingeniero y el economista supieron compartir en Olivos, quedaron en el olvido. Por entonces, el ex mandatario había hecho llegar su furia por la designación de Manuel Adorni y hasta auguró que el gobierno podría entrar en un espiral de decadencia peligroso para su estabilidad. Si bien en los hechos su análisis sobre la figura del ex deslomado ministro coordinador no fue errónea, lo cierto es que el oficialismo logró reencausarse y, para mal de males, le quitó de su riñón a Diego Santilli, quien desde hace tiempo se maneja con vuelo propio.

Con los hechos consumados, Macri creyó que relanzando el partido y poniéndose al frente del mismo iba a poder presionar con mayor énfasis al oficialismo. Incluso, instó a Hernán Lacunza a lanzarse como precandidato y tener reuniones con importantes empresarios que podrían estar de acuerdo en apoyar una posible vuelta del PRO. Sin embargo, desde la gestión libertaria descartaron desde el inicio darle entidad a los movimientos del dirigente amarillo y, por el contrario, se burlan de la postura a la que lograron reducirlo. “No lastima a nadie”, dicen jocosos.

RIO GRANDE

Un miembro importante del mundo libertario resumió la situación del espacio creado hace más de dos décadas de la siguiente manera: “El año que viene Mauricio tiene que renovar las bancas de dos senadores que ya cerraron con nosotros. Lo mismo pasa con los tres gobernadores, Jorge Macri, Ignacio Torres y Rogelio Frigerio, con los que estamos cerrando acuerdos para competir juntos. De los doce diputados que tiene el PRO, el 80% lo maneja Cristian (Ritondo) que está también de nuestro lado. ¿Qué poder de fuego puede tener? Está completamente vencido.”

El presidente del bloque PRO de la Cámara de Diputados se reúne quincenalmente con su socio Santilli, Martín y Eduardo “Lule” Menem, los delegados de Karina Milei en el armado electoral, en una mesa de trabajo conjunta que les permita aceitar los vínculos dentro y fuera del Congreso. Ritondo está completamente alineado al proyecto “Colo gobernador”, por lo que su sintonía con el oficialismo es inquebrantable a pesar de los roces cada vez más fuertes que mantiene con el clan riojano. Además, si bien seguirá siendo parte de la mesa chica del PRO, desde el entorno del legislador reconocen que el espacio ya no cuenta con el mismo envión que supo tener diez años atrás.

C5N

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