Malvinas: Argentina expondrá ante el Tribunal del Mar para frenar la explotación petrolera británica
El Gobierno nacional participará el 10 y 11 de noviembre de las audiencias públicas que se desarrollarán en Hamburgo, Alemania, donde solicitará medidas provisionales para impedir que el Reino Unido avance con la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. La presentación se inscribe en una estrategia jurídica internacional para defender los derechos soberanos argentinos sobre la plataforma continental y sus recursos naturales.

La disputa por los recursos naturales de las Islas Malvinas sumará un nuevo capítulo en el escenario jurídico internacional. Argentina llevará su reclamo ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, Alemania, donde buscará que se dicten medidas para frenar las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos que el Reino Unido impulsa unilateralmente en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte.
Las audiencias fueron programadas para los días 10 y 11 de noviembre y contarán con la participación de una delegación argentina integrada por el embajador Mario Oyarzábal, titular de la Consejería Legal Internacional de la Cancillería, y la embajadora Betina Pasquali, designada como coagente para intervenir en el procedimiento.
El planteo argentino apunta a impedir que las actividades hidrocarburíferas autorizadas por las autoridades británicas avancen sobre un área marítima cuya soberanía se encuentra atravesada por la disputa entre ambos países. La presentación también busca evitar que las decisiones unilaterales del Reino Unido generen nuevas consecuencias sobre los derechos que Argentina sostiene tener sobre esos espacios y sus recursos.
El cronograma establecido por el Tribunal contempla dos jornadas de exposiciones. El martes 10 de noviembre, la delegación argentina tendrá la palabra entre las 10 y las 13 horas, mientras que la representación británica expondrá entre las 15 y las 18.
El miércoles 11, Argentina retomará su presentación entre las 10:30 y las 12, en tanto que el Reino Unido tendrá su turno entre las 17:30 y las 19. Ambas jornadas serán públicas y podrán seguirse en directo a través del sitio oficial del organismo internacional.
Un reclamo que se apoya en el derecho internacional
La intervención ante el Tribunal del Mar se produce después de que el Gobierno argentino presentara formalmente una solicitud de medidas provisionales para impedir la explotación hidrocarburífera británica. El planteo fue informado semanas atrás por la Oficina del Presidente, que señaló que el objetivo es preservar los derechos soberanos argentinos sobre la plataforma continental y evitar que las actividades autorizadas unilateralmente por el Reino Unido profundicen la controversia.
La presentación forma parte del procedimiento arbitral iniciado por Argentina el 28 de septiembre, de conformidad con el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), instrumento internacional al que el país recurre para fundamentar su reclamo.
En particular, el pedido se sustenta en el artículo 290, inciso 5, de la Convención, que habilita al Tribunal del Mar a disponer medidas provisionales mientras se encuentra pendiente la constitución de un tribunal arbitral. Estas medidas tienen como finalidad preservar los derechos de las partes involucradas o prevenir daños graves al medio marino cuando las circunstancias exigen una intervención urgente.
De esta manera, Argentina busca que el avance de los proyectos hidrocarburíferos británicos no consolide situaciones que puedan afectar sus derechos e intereses en el Atlántico Sur, en un escenario donde la cuestión de la soberanía sobre las Islas Malvinas continúa siendo objeto de una controversia internacional reconocida por las Naciones Unidas.
El papel del Tribunal Internacional del Derecho del Mar
El Tribunal Internacional del Derecho del Mar fue creado a partir de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, firmada en 1982, y constituye un organismo jurisdiccional independiente encargado de resolver controversias vinculadas con la interpretación y aplicación de ese instrumento internacional.
Su competencia comprende cuestiones relacionadas con la navegación, la delimitación de espacios marítimos, la protección del medio ambiente marino y la exploración y explotación de los recursos naturales del océano.
El organismo está integrado por 21 magistrados independientes, elegidos entre especialistas en derecho internacional, bajo criterios de representación geográfica y diversidad de los principales sistemas jurídicos del mundo. Entre los países que cuentan con representación se encuentran Argentina, Brasil, Chile, Italia, Japón, India, China, Rusia, Ucrania y Países Bajos, entre otros.
La instancia de noviembre representa un paso importante dentro de la estrategia jurídica argentina para cuestionar las actividades británicas en el Atlántico Sur. Aunque el procedimiento no supone resolver por sí mismo la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, permitirá que el país exponga ante un organismo internacional sus argumentos sobre la protección de los derechos marítimos y los recursos naturales que considera propios.