Mario Daniele cuestionó a Milei, alertó por la pérdida del poder adquisitivo y pidió reorganizar al peronismo
El exintendente de Ushuaia y senador nacional mandato cumplido criticó el discurso del Presidente, advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo y reclamó una política con mayor sensibilidad social. Además, planteó la necesidad de construir una propuesta peronista amplia, revisar errores propios y encontrar dirigentes con capacidad de gestión para conducir una nueva etapa en Tierra del Fuego.

La crisis económica, el deterioro de los ingresos familiares y los desafíos políticos del peronismo fueron algunos de los principales temas que abordó Mario Daniele durante una entrevista con FM del Pueblo de la ciudad de Río Grande. El exintendente de Ushuaia y senador nacional mandato cumplido cuestionó con dureza al gobierno de Javier Milei, reivindicó el papel de la política como herramienta para superar las dificultades sociales y llamó a construir una alternativa que vuelva a poner en el centro de las decisiones las necesidades de la población.
Con una mirada crítica sobre el escenario nacional, Daniele también se refirió al triunfo de Lula da Silva en Brasil, al que interpretó como una señal frente al avance de los sectores de derecha. En ese contexto, contrastó los discursos de ambos presidentes y reclamó recuperar una perspectiva más humana de la gestión pública, especialmente frente a las dificultades que atraviesan jubilados, trabajadores y personas con discapacidad.
Críticas al discurso presidencial y reclamo de sensibilidad social
Al analizar el clima político argentino, Daniele cuestionó las expresiones de Milei contra periodistas y distintos sectores de la sociedad. Consideró que los agravios y las descalificaciones personales contribuyen a deteriorar la convivencia democrática y advirtió sobre la responsabilidad que tienen quienes ocupan los principales cargos institucionales.
Al referirse a los resultados electorales en Brasil, sostuvo que representan un alivio frente al avance de posiciones que definió como una “derecha brutal”. También destacó el mensaje de Lula da Silva, particularmente por su referencia a las necesidades concretas de la población y al acceso a tratamientos médicos para enfermedades como el cáncer.
Para el dirigente fueguino, la política no puede reducirse a una discusión de cifras o a la confrontación entre dirigentes. Debe, fundamentalmente, ofrecer respuestas a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Desde esa perspectiva, cuestionó el abandono de programas de asistencia y las decisiones que, según planteó, dejan sin respuestas suficientes a jubilados y personas con discapacidad.
El costo de vida y las familias cada vez más endeudadas
Uno de los tramos más críticos de la entrevista estuvo centrado en el impacto de la economía sobre la vida cotidiana. Daniele sostuvo que la desaceleración de la inflación no alcanza para describir la realidad que enfrentan los hogares, donde el aumento de los alimentos y los servicios continúa condicionando el consumo y la capacidad de llegar a fin de mes.
“Cuando voy al supermercado me da dolor”, manifestó al describir el encarecimiento de los productos básicos. Como ejemplo, mencionó que el kilo de asado se ubica entre los 17.000 y los 18.000 pesos, un valor que, según su análisis, refleja las dificultades de amplios sectores para sostener hábitos de consumo que antes formaban parte de la vida cotidiana.
El exsenador vinculó la caída del consumo de carne vacuna con la pérdida del poder adquisitivo y señaló que muchas familias deben reemplazarla por otras alternativas más económicas. También cuestionó la evolución de los precios de los alimentos medidos en dólares y comparó los valores actuales con los registrados al final de la gestión de Alberto Fernández.
Pero su preocupación no se limitó a los precios. Daniele advirtió que el deterioro de los ingresos está acompañado por un crecimiento de las dificultades para cumplir con las obligaciones financieras. En ese sentido, describió un escenario de alta morosidad, familias que no consiguen renegociar sus deudas bancarias y personas que recurren a prestamistas en condiciones que calificó como abusivas.
“Tenemos una alta morosidad, familias con problemas”, afirmó.
Para el dirigente, el endeudamiento se convirtió en otra expresión de la crisis social, porque compromete los ingresos futuros de los hogares y profundiza la incertidumbre económica. Frente a ese panorama, reclamó que las decisiones públicas vuelvan a contemplar la situación de los trabajadores, los jubilados y quienes enfrentan mayores dificultades para sostener sus gastos cotidianos.
El peronismo, entre la autocrítica y la necesidad de construir una propuesta amplia
Al trasladar el análisis al escenario opositor, Daniele reconoció que el peronismo debe escuchar las críticas de una sociedad que reclama renovación y cuestiona la repetición de dirigentes y las disputas internas. Sin embargo, consideró que la discusión no puede quedar atrapada exclusivamente en los nombres propios, sino que debe centrarse en los resultados de las gestiones y en la capacidad de mejorar las condiciones de vida de la población.
“Tenemos que organizarnos y también presentar un programa que tenga como destinatario el conjunto de la sociedad”, remarcó.
En esa línea, planteó que una fuerza política con aspiraciones de gobierno debe construir una propuesta capaz de convocar más allá de sus propias filas. Tomó como referencia el mensaje de Lula y sostuvo que, una vez en el poder, la responsabilidad de gobernar alcanza al conjunto de la sociedad, independientemente de las identidades partidarias.
Daniele también llamó a superar la falsa disyuntiva entre el capital y el trabajo. A su entender, el desafío consiste en generar condiciones para que las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, puedan desarrollarse, al mismo tiempo que los trabajadores accedan a mejores ingresos y condiciones de vida.
La reconstrucción política, afirmó, requiere además una revisión de los errores propios y una distribución más justa de los recursos públicos. En ese marco, consideró que la asistencia estatal debe responder a criterios de equidad y a necesidades concretas, en lugar de convertirse en un mecanismo de favoritismo.
Al referirse a las diferencias internas del peronismo, defendió la discusión basada en ideas y cuestionó las descalificaciones personales. También recordó la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque de diputados nacionales del Frente de Todos, en medio de las diferencias por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.
Sobre la deuda externa, reiteró sus cuestionamientos al préstamo contraído durante el gobierno de Mauricio Macri y planteó que la Argentina debe discutir sus compromisos financieros sin trasladar el costo del ajuste a los sectores más vulnerables.
Las diferencias políticas y el papel de las urnas
Consultado sobre los cuestionamientos a dirigentes que acompañan iniciativas del Gobierno nacional, Daniele sostuvo que la respuesta debe surgir de la ciudadanía a través del voto.
“La gente es la que lo tiene que sacar. La gente, con su voto, lo tiene que sacar”, expresó.
Con esa definición, rechazó que las diferencias políticas deban resolverse necesariamente mediante expulsiones internas y puso el acento en la responsabilidad de los electores a la hora de evaluar el comportamiento de sus representantes.
Al mismo tiempo, cuestionó a los legisladores que llegan a sus cargos con el respaldo de determinados espacios políticos y luego adoptan posiciones que, a su entender, se alejan de las expectativas de quienes los votaron. En ese punto, reclamó mayor responsabilidad y transparencia en el ejercicio de la representación pública.
También dirigió críticas hacia algunas organizaciones sociales por lo que consideró una falta de posicionamiento frente a las medidas del Gobierno nacional. En ese sentido, planteó interrogantes sobre la diferencia entre su actitud actual y las protestas que protagonizaban durante administraciones anteriores.
Tierra del Fuego: gestión, honestidad y capacidad de negociación
En el tramo dedicado a la política provincial, Daniele planteó la necesidad de construir una alternativa para Tierra del Fuego que combine capacidad de gestión, honestidad y un proyecto de desarrollo. Consideró que el peronismo debe actuar con prudencia y responsabilidad para encontrar dirigentes capaces de encabezar una nueva etapa.
“Hay que buscar al hombre que tiene todas las condiciones, que tiene gestión, que tiene honestidad y que pueda ser el gobernador de nuestra provincia”, señaló.
Para el exintendente, la provincia necesita recuperar una perspectiva de crecimiento y fortalecer su capacidad de negociación con el Gobierno nacional. Aclaró que la relación institucional debe sostenerse incluso cuando existen diferencias partidarias, aunque remarcó que ese vínculo debe desarrollarse con respeto y con una defensa firme de los intereses fueguinos.
“Con el Gobierno nacional, aunque sea otro partido, siempre hay que negociar, pero hay que negociar de manera justa”, manifestó.
En ese contexto, vinculó la capacidad de negociación de una administración con el estado de sus cuentas públicas. Según su planteo, un gobierno que dispone de recursos y mantiene cierto respaldo financiero puede afrontar las conversaciones con la Nación desde una posición más sólida, mientras que las dificultades para pagar salarios y la falta de reservas pueden debilitar su margen de acción.
Como referencia, mencionó la experiencia de San Luis durante las gestiones de la familia Rodríguez Saá, a la que atribuyó una política de acumulación de reservas que permitía afrontar varios meses de salarios.
Daniele también recordó su paso por la Municipalidad de Ushuaia y afirmó que, al finalizar su gestión, dejó un millón de dólares en la tesorería municipal. Utilizó ese antecedente para remarcar la importancia de administrar responsablemente los recursos públicos y sostuvo que el ordenamiento financiero exige planificación y continuidad, no soluciones improvisadas.
La militancia y una política que no se abandona
Hacia el final de la entrevista, el referente político del justicialismo destacó la inauguración de la departamental del Partido Justicialista en Río Grande y expresó su expectativa de que la actividad represente un espacio de encuentro positivo para la militancia.
Aunque actualmente no ocupa un cargo público, dejó en claro que continúa involucrado en la actividad política y que no piensa alejarse de ese ámbito. Su mensaje combinó una mirada crítica sobre la coyuntura nacional con un llamado a revisar las prácticas propias, reconstruir una propuesta amplia y recuperar la capacidad de dar respuestas concretas a la sociedad.
“La política no me la voy a dejar nunca. La política se viene conmigo al cajón”, concluyó.
La definición sintetizó el sentido de sus declaraciones: frente a una economía que golpea los ingresos familiares y un escenario político atravesado por la confrontación, Daniele reivindicó la militancia y la gestión pública como herramientas para disputar el rumbo del país y construir una alternativa para Tierra del Fuego.