Muerte súbita: Aprender a actuar también puede empezar en la escuela
Del 21 al 27 de agosto se conmemora la Semana de Concientización y Prevención de la Muerte Súbita. La Federación Argentina de Cardiología impulsa acciones para acercar herramientas de prevención a la comunidad y destaca la importancia de enseñar desde edades tempranas a reconocer una emergencia, pedir ayuda y actuar cuando cada minuto cuenta.
Una persona pierde repentinamente la conciencia y deja de respirar con normalidad. En esos primeros minutos, mientras llega la asistencia médica, reconocer lo que ocurre y saber cómo actuar puede marcar una diferencia decisiva.
Bajo esa premisa, la Federación Argentina de Cardiología (FAC) lleva adelante una serie de acciones en el marco de la Semana de Concientización y Prevención de la Muerte Súbita, que se conmemora del 21 al 27 de agosto.
A través de la Secretaría de la Red Nacional de RCP y Prevención de la Muerte Súbita y la Secretaría de Extensión a la Comunidad, la entidad busca acercar a la población herramientas para reconocer una emergencia, activar rápidamente la denominada cadena de supervivencia y comprender la importancia de actuar sin demoras.
La muerte súbita es un evento inesperado que, en la mayoría de los casos, ocurre fuera del ámbito hospitalario. Frente a una persona que pierde súbitamente la conciencia y no respira normalmente, pedir ayuda, iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y acceder rápidamente a un desfibrilador externo automático (DEA) puede cambiar el desenlace.
La prevención también se aprende
Desde la Federación Argentina de Cardiología sostienen que la enseñanza sobre cómo actuar frente a una emergencia no debería comenzar recién en la vida adulta.
En los niños más pequeños, el objetivo es incorporar nociones básicas: reconocer que algo no está bien, pedir ayuda a un adulto y saber cómo activar el sistema de emergencias. Con el crecimiento, esos conocimientos pueden profundizarse hasta llegar a la enseñanza y práctica de maniobras de RCP y al reconocimiento del uso del DEA.

“Cuando hablamos de prevención de la muerte súbita, no hablamos solamente de disponer de un DEA. Una comunidad preparada es aquella que sabe reconocer una emergencia, pedir ayuda y comenzar a actuar mientras llega el sistema de emergencias. Incorporar estos conocimientos desde la escuela permite que formen parte de la vida cotidiana”, señaló el Instituto Universitario Marcelo Filiberti, secretario técnico de la Secretaría de la Red Nacional de RCP y Prevención de Muerte Súbita de FAC.
La escuela como espacio para aprender a salvar vidas
La capacitación en técnicas básicas de reanimación dentro del ámbito educativo cuenta con respaldo en la normativa argentina.
La Ley Nacional 26.835 establece la promoción y capacitación en técnicas básicas de RCP en las escuelas, mientras que la Ley 27.159 de Prevención Integral de Eventos por Muerte Súbita, reglamentada en 2022, impulsa medidas destinadas a mejorar la respuesta ante estas situaciones y promover espacios preparados para actuar.
En ese sentido, la escuela aparece como un escenario fundamental para construir una comunidad cada vez más preparada frente a las emergencias.
Los niños pueden comenzar aprendiendo los pasos básicos de la cadena de supervivencia y el modo de pedir ayuda, mientras que los adolescentes pueden avanzar en la capacitación práctica vinculada con la RCP y la utilización del DEA.
Esta perspectiva también forma parte del Programa Nacional Escuelas Cardiosaludables FAC, que durante 2026 acerca contenidos de educación cardiovascular a instituciones educativas de todo el país.
En los niveles inicial y primario, el trabajo se concentra principalmente en el reconocimiento de una emergencia y el pedido de ayuda. En el nivel secundario, en tanto, se incorporan actividades y contenidos relacionados con la RCP y los desfibriladores externos automáticos.
Videos para saber qué hacer cuando cada minuto cuenta
Como parte de la campaña de concientización, durante la semana la Secretaría de la Red Nacional de RCP y Prevención de la Muerte Súbita difundirá una serie de videos breves a través de las redes sociales de la FAC.
Los materiales abordarán diferentes aspectos vinculados con la prevención, desde qué es la muerte súbita y la importancia de los controles cardiovasculares hasta el reconocimiento de una emergencia, la realización de RCP, la utilización del DEA y el valor de contar con espacios cardioasistidos.
Una vez finalizada la campaña, los contenidos quedarán disponibles como material educativo del Programa Nacional Escuelas Cardiosaludables FAC, con el objetivo de que puedan ser utilizados por docentes, estudiantes y familias.
El mensaje que impulsa la iniciativa es claro: no es necesario pertenecer al equipo de salud para aprender a actuar frente a una emergencia.
Capacitar a la población desde edades tempranas puede hacer que cada vez más personas sepan reconocer una situación crítica, pedir ayuda y dar los primeros pasos mientras llega la asistencia profesional.
Porque cuando una vida está en riesgo, cada minuto cuenta. Y aprender qué hacer también puede ser una forma de salvarla.
