Mundial 2026: Irán denuncia restricciones de Estados Unidos y traslada su base a México
La Federación Iraní de Fútbol acusó a Washington de aplicar criterios discriminatorios en la entrega de visas para parte de su delegación. Ante las dificultades, el seleccionado asiático decidió instalarse en Tijuana para continuar con su preparación rumbo a la Copa del Mundo.
La preparación de Irán para el Mundial 2026 quedó envuelta en una inesperada controversia diplomática que amenaza con trasladar las tensiones geopolíticas al escenario deportivo. En medio de un contexto marcado por los conflictos en Oriente Medio y las fricciones entre Teherán, Estados Unidos e Israel, las autoridades iraníes denunciaron supuestas restricciones y criterios discriminatorios en la emisión de visas para integrantes de su delegación.
La polémica surgió luego de que el embajador estadounidense en Turquía, Tom Barrack, asegurara que los futbolistas y el personal esencial del seleccionado habían recibido las autorizaciones necesarias para ingresar a Estados Unidos y disputar el torneo que organizan conjuntamente ese país, México y Canadá.
Sin embargo, desde la representación diplomática iraní rechazaron esa versión y sostuvieron que numerosos miembros de la estructura oficial del equipo quedaron excluidos del proceso migratorio. A través de mensajes difundidos en redes sociales, funcionarios de Teherán denunciaron que directivos, asesores técnicos y personal administrativo no obtuvieron las visas correspondientes pese a formar parte de la delegación.
Según medios deportivos iraníes, entre los afectados se encontraría incluso Mehdi Taj, presidente de la Federación Iraní de Fútbol. Distintas versiones señalan que alrededor de quince integrantes de la comitiva no recibieron autorización para ingresar a territorio estadounidense, una situación que las autoridades iraníes calificaron como discriminatoria y perjudicial para la normal preparación del seleccionado.
Ante este escenario, la Federación Iraní decidió modificar su planificación y trasladar su centro de operaciones a la ciudad mexicana de Tijuana, ubicada a pocos kilómetros de la frontera con Estados Unidos. La medida busca minimizar eventuales inconvenientes migratorios y garantizar que el plantel pueda concentrarse exclusivamente en los aspectos deportivos.
La delegación comenzó su traslado desde Antalya, Turquía, realizó una escala en España y finalmente arribó a México, donde continuará con los entrenamientos previos al debut mundialista.
La situación pone nuevamente de manifiesto cómo las disputas políticas internacionales pueden repercutir directamente en los grandes acontecimientos deportivos. En este caso, el conflicto diplomático entre ambos países amenaza con convertirse en uno de los temas extrafutbolísticos más sensibles de la Copa del Mundo 2026.
Irán debutará el próximo 15 de junio en Los Ángeles frente a Nueva Zelanda. Posteriormente, se medirá con Bélgica el 21 de junio y cerrará su participación en la fase de grupos el 26 de junio ante Egipto, en Seattle.
Mientras continúan las negociaciones y los reclamos diplomáticos, la principal incógnita pasa por saber si todos los integrantes de la delegación iraní podrán incorporarse a tiempo y si las tensiones políticas volverán a interferir en el desarrollo del máximo torneo del fútbol mundial.
