MUNDO

Protesta diplomática: seis países se bajan de Eurovisión 2026 por la participación de Israel

Bélgica, Eslovenia, España, Irlanda, Islandia y Países Bajos anunciaron su retiro luego de que la Unión Europea de Radiodifusión confirmara que Israel seguirá en competencia. El certamen se celebrará en mayo en Viena.


Eurovisión 2026 quedó atravesado por una fuerte crisis política tras la decisión de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) de mantener a Israel como participante en la próxima edición del concurso musical. La medida desató una reacción en cadena: Islandia, Bélgica, España, Irlanda, Países Bajos y Eslovenia anunciaron oficialmente que no competirán en Viena.

Los seis países habían advertido previamente que se retirarían si la UER no excluía a Israel debido a las acusaciones de violaciones de derechos humanos en Gaza. La confirmación llegó en una asamblea general realizada en Ginebra, donde se aprobaron reformas internas y se ratificó la continuidad de Israel. El voto fue secreto, a pedido de varias delegaciones, incluida la española.

Reacciones: críticas abiertas y acusaciones de politización

La decisión generó fuertes críticas por parte de los entes públicos de radiodifusión afectados.

El presidente de RTVE, José Pablo López, afirmó en X que la votación “confirma que Eurovisión no es un concurso de canciones sino un festival dominado por intereses geopolíticos y fracturados”. Para España, la legitimidad del certamen quedó seriamente cuestionada.

En Irlanda, el canal RTÉ declaró que su permanencia en la competencia era “inadmisible dadas la terrible pérdida de vidas en Gaza y la crisis humanitaria que sigue poniendo en peligro a tantos civiles”.

La postura más contundente fue la de la radiotelevisión neerlandesa Avrotros, que consideró que permitir la participación israelí excede “los límites” aceptables para un medio público europeo. “Este no es un marco que podamos sostener”, indicaron.

RIO GRANDE

Eurovisión en medio de tensiones políticas

Aunque Eurovisión se presenta históricamente como un festival cultural apolítico, la controversia vuelve a poner en debate su neutralidad. En los últimos años, las tensiones geopolíticas moldearon las decisiones del certamen —como la exclusión de Rusia en 2022— y ahora vuelven a protagonizarlo.

La edición 2026, prevista para mayo en Viena, deberá enfrentar no solo la ausencia de seis países sino también un clima de creciente división dentro de la UER. Por el momento, Israel mantiene su participación y los organizadores insisten en que “el concurso debe permanecer como un espacio de intercambio artístico por encima de los conflictos”.

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