MUNDO

Rusia lanzó un nuevo ataque sobre Kyiv antes de la visita de Keir Starmer y dejó al menos dos muertos

Misiles rusos impactaron en distintos sectores de la capital ucraniana horas antes de la llegada del primer ministro británico. El bombardeo provocó víctimas fatales, incendios y renovó la tensión en un contexto marcado por cambios en el gabinete de Volodymyr Zelensky y una escalada de las operaciones militares entre ambos países.

Ucrania.- La capital de Ucrania volvió a ser blanco de un intenso ataque ruso durante la madrugada de este jueves. Una serie de misiles impactó sobre distintos puntos de Kyiv, donde se escucharon fuertes explosiones apenas unas horas antes del arribo del primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, quien tenía previsto reunirse con el presidente Volodymyr Zelensky para analizar el desarrollo de la guerra y el respaldo británico al país europeo.

De acuerdo con el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania, el bombardeo alcanzó al menos dos distritos de la ciudad y dejó un saldo inicial de dos personas fallecidas, entre ellas un adolescente, además de provocar importantes incendios en depósitos, almacenes y vehículos ubicados en las zonas afectadas.

El ataque se produjo en un momento de fuerte simbolismo político y militar, ya que coincidió con la visita oficial de Starmer a la capital ucraniana, una de sus últimas actividades internacionales antes de dejar el cargo de primer ministro. Durante el encuentro con Zelensky, ambos mandatarios tenían previsto revisar la evolución del conflicto, así como la continuidad del apoyo militar, económico y diplomático brindado por el Reino Unido a Ucrania desde el inicio de la invasión rusa.

Antes de viajar a Kyiv, Starmer reafirmó el compromiso británico con el gobierno ucraniano.

“Estoy muy orgulloso de la contribución de Gran Bretaña. Ese trabajo continuará y nuestro apoyo incondicional a Ucrania perdurará siempre”, expresó el primer ministro en un comunicado oficial.

El dirigente británico sostuvo además que el respaldo a Ucrania no solo responde a una cuestión de seguridad internacional, sino también al impacto que la guerra ha tenido sobre las economías europeas, reflejado en el aumento del costo de la energía y de los alimentos que enfrentan millones de familias.

RIO GRANDE

Reorganización en el gobierno ucraniano

El nuevo bombardeo ocurrió además en medio de una profunda reestructuración del gabinete encabezada por Zelensky. En las últimas horas, el mandatario decidió remover de su cargo al ministro de Defensa, Mykhaylo Fedorov, una de las figuras más influyentes en la estrategia militar y tecnológica de Ucrania durante el conflicto.

La salida de Fedorov se sumó a la destitución, días atrás, de la primera ministra Yulia Svyrydenko, quien llevaba apenas un año al frente del Gobierno. Ambas decisiones despertaron cuestionamientos dentro y fuera del país, ya que algunos analistas consideran que los cambios podrían generar incertidumbre institucional en un momento especialmente delicado de la guerra.

En un mensaje difundido tras conocerse su salida, Fedorov calificó como “un gran honor” haber liderado el Ministerio de Defensa y destacó los principales avances alcanzados durante su gestión. Entre ellos mencionó el fortalecimiento del programa nacional de drones, la modernización de los sistemas de defensa aérea y el incremento de la capacidad para interceptar misiles de crucero y aeronaves no tripuladas lanzadas por Rusia.

El exfuncionario también reveló que Ucrania realizó con éxito una prueba de un misil balístico propio, un ensayo que, según indicó, se llevó a cabo de manera simbólica el mismo día en que quedó conformado el nuevo gabinete nacional.

Una guerra con creciente protagonismo de los drones

Mientras los ataques rusos continúan golpeando ciudades ucranianas, Kyiv ha incrementado de manera significativa sus operaciones ofensivas mediante el uso de drones de largo alcance. En las últimas semanas, las fuerzas ucranianas lanzaron centenares de aeronaves no tripuladas contra objetivos estratégicos en territorio ruso, incluyendo refinerías de petróleo, infraestructura militar y buques de guerra.

La evolución de esta capacidad tecnológica permitió a Ucrania alcanzar blancos cada vez más alejados del frente de batalla y afectar sectores considerados clave para la logística del Kremlin. Algunos de esos ataques incluso obligaron a Rusia a interrumpir temporalmente el tráfico marítimo en uno de los principales accesos al mar Negro, una vía estratégica para el comercio y el abastecimiento del país.

A más de cinco años del inicio del conflicto, la guerra continúa escalando tanto en intensidad como en sofisticación tecnológica. El nuevo bombardeo sobre Kyiv refleja que, lejos de disminuir, los enfrentamientos siguen marcando la agenda internacional y mantienen en vilo a una región donde cualquier movimiento político o militar puede alterar el equilibrio del conflicto.

Volver al botón superior