PAÍS

Sancor pidió su quiebra y profundiza la crisis de la histórica cooperativa láctea

La empresa santafesina admitió la inviabilidad de su recuperación financiera y dejó en manos de la Justicia el futuro de sus operaciones y trabajadores.

La cooperativa láctea Sancor, con sede en Sunchales, presentó formalmente el pedido de quiebra ante la Justicia santafesina, en un movimiento que marca un punto crítico en su prolongada crisis económica. La solicitud fue elevada ante el juez Marcelo Gelcich, quien interviene en el concurso preventivo de la firma desde febrero de 2025.

La decisión se tomó luego de que la conducción de la empresa reconociera que el proceso concursal dejó de ser una herramienta viable para su recuperación. Entre los principales argumentos, se señalaron la imposibilidad de generar ingresos suficientes y las dificultades para acceder a financiamiento que permita sostener la operación.

Sancor arrastra un pasivo que oscila entre los 120 y 185 millones de dólares, con más de 1.500 acreedores afectados. Este deterioro financiero se tradujo en una fuerte caída de su capacidad productiva: de procesar cerca de cuatro millones de litros diarios de leche, la firma pasó a menos de 500.000 en la actualidad.

En ese contexto, la cooperativa avanzó en un proceso de ajuste que incluyó la venta de activos y marcas históricas, como “Las Tres Niñas”, en un intento por sostener su estructura. Sin embargo, la presión de los acreedores y la falta de una propuesta de pago viable terminaron por acelerar la decisión de solicitar la quiebra.

La situación genera especial preocupación en Córdoba, donde la empresa mantiene plantas en Devoto, Balnearia y La Carlota, cuyo futuro aún es incierto.

Desde la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) denunciaron que la empresa adeuda ocho meses de salarios y aguinaldos. Su secretario general, Héctor Ponce, consideró que el pedido de quiebra “pone fin a una postura que negaba la realidad” y expresó expectativas de que este proceso abra una nueva etapa para la marca.

RIO GRANDE

Informes previos de la sindicatura y de la coadministradora judicial, Lucila Inés Prono, ya habían advertido sobre el estado de cesación de pagos y la insolvencia patrimonial de la cooperativa.

Para ratificar lo actuado por la conducción, se convocó a una asamblea extraordinaria de tamberos que se realizará el próximo 30 de abril en Sunchales, donde se tratará formalmente el pedido.

Mientras tanto, el futuro de Sancor queda sujeto a las definiciones judiciales, en un escenario que mantiene en vilo a trabajadores, productores y a toda la cadena láctea vinculada a una de las cooperativas más emblemáticas del país.

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