SENASA destacó el potencial acuícola de Tierra del Fuego y acompañará el desarrollo productivo de la Provincia
La presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), María Beatriz “Pilu” Giraudo, puso en valor las condiciones naturales de Tierra del Fuego para desarrollar nuevas producciones acuícolas y destacó el trabajo conjunto con la Provincia. El fortalecimiento del laboratorio de toxinas y microbiología de Ushuaia aparece como uno de los ejes centrales para mejorar los controles, reducir costos y facilitar el acceso a nuevos mercados.
Ushuaia.- Tierra del Fuego tiene frente a sí el desafío de transformar sus condiciones naturales en nuevas oportunidades productivas. En ese camino, el desarrollo de la acuicultura aparece como una de las actividades con mayor potencial, pero también como un sector que requiere conocimiento, tecnología, controles sanitarios y recursos humanos especializados.
En ese contexto, la presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), María Beatriz “Pilu” Giraudo, destacó el potencial productivo de la provincia y el rol que tendrá el organismo nacional para acompañar técnicamente los proyectos que se impulsen en territorio fueguino.
Las declaraciones fueron realizadas durante una reunión de trabajo entre autoridades nacionales y provinciales, en la que se puso en valor el convenio de cooperación suscripto entre SENASA y Tierra del Fuego y se analizaron distintas líneas de trabajo destinadas a fortalecer las capacidades sanitarias y productivas de la provincia.
Giraudo sostuvo que Tierra del Fuego está avanzando hacia un proceso de aprovechamiento de sus recursos naturales a partir de la incorporación de nuevas herramientas.
“La Provincia está apostando a poner en máxima potencia su capacidad natural, productiva”, señaló, y consideró que la incorporación de conocimiento y tecnología puede multiplicar las posibilidades de desarrollo.
“Hoy, de la mano de más y mejor conocimiento y tecnología, tiene un potencial enorme y, por supuesto, SENASA como organismo sanitario nacional tiene un rol importantísimo acompañando toda esta iniciativa”, afirmó.
El control sanitario, desde el inicio
Uno de los principales puntos planteados durante el encuentro fue la necesidad de que los controles sanitarios formen parte de los proyectos productivos desde sus primeras etapas.
Para Giraudo, no se trata solamente de intervenir cuando la producción ya está en marcha, sino de establecer desde el comienzo las condiciones necesarias para evitar inconvenientes que puedan comprometer el desarrollo de las actividades.
“Cada uno de los planteamientos que se realizan tiene que estar avalado y evitar, desde el primer punto, contaminaciones y todo tipo de cuestiones que hagan que estos proyectos no puedan salir adelante”, explicó.
El acompañamiento técnico de SENASA apunta así a garantizar que las producciones cumplan con los estándares sanitarios y ambientales requeridos, una condición indispensable para que los productos puedan ingresar posteriormente a mercados cada vez más exigentes.
Fortalecer el laboratorio de Ushuaia

Dentro de las líneas de trabajo acordadas, uno de los puntos que adquiere especial importancia es el fortalecimiento del laboratorio provincial de toxinas y microbiología.
Actualmente, una parte significativa de los análisis requeridos para este tipo de producciones debe realizarse en laboratorios que SENASA posee en Buenos Aires. Esta situación implica mayores tiempos de respuesta, costos adicionales y una logística que puede convertirse en una dificultad para una provincia alejada de los principales centros de análisis del país.
La posibilidad de desarrollar capacidades propias en Ushuaia permitiría reducir buena parte de esas dificultades y contar con controles más ágiles y cercanos al lugar donde se desarrolla la producción.
“Estamos preparando y acompañando al laboratorio acá en Ushuaia con estos pasos que está dando para poder ir alcanzando ese nivel de servicios”, explicó Giraudo.
El fortalecimiento de esta infraestructura permitiría mejorar los controles a lo largo de toda la cadena productiva y generar mayores capacidades locales para el análisis y la certificación de los productos.
La puerta hacia nuevos mercados
Para la titular del SENASA, cumplir con las exigencias sanitarias no representa únicamente una obligación de control, sino también una oportunidad para mejorar la competitividad de las producciones fueguinas.
La posibilidad de garantizar la calidad y certificar las condiciones en las que se producen los alimentos puede abrir las puertas a mercados que requieren estándares específicos y controles cada vez más rigurosos.
En ese sentido, Giraudo consideró que Tierra del Fuego y la región podrían quedar “en una situación de privilegio de más y mejores mercados”, siempre que las producciones logren cumplir con los protocolos y exigencias establecidos para cada destino.
La certificación sanitaria se convierte así en una herramienta estratégica para acompañar el crecimiento de la acuicultura y proyectar los productos fueguinos más allá del mercado local.
Capacitación y nuevos puestos de trabajo
Otro de los ejes señalados durante el encuentro fue la necesidad de preparar a los trabajadores y profesionales que deberán acompañar el crecimiento de estas nuevas actividades productivas.
Giraudo destacó que el desarrollo de la acuicultura y de otras producciones vinculadas al aprovechamiento de los recursos naturales demandará mano de obra especializada y nuevas capacidades técnicas.
“Sin lugar a dudas, una posibilidad de más y mejores puestos laborales, empleo, pero fundamentalmente también más y mejores capacidades se van a demandar”, afirmó.
La capacitación aparece, de esta manera, como un componente central del proceso. No solo se trata de generar nuevos puestos de trabajo, sino de formar personas capaces de desempeñarse en actividades que requieren conocimientos específicos en materia productiva, tecnológica, sanitaria y ambiental.
Un desafío productivo para Tierra del Fuego
El trabajo conjunto entre la Provincia y SENASA apunta a construir las condiciones necesarias para que la acuicultura pueda avanzar de manera ordenada y sostenible.
El fortalecimiento de los laboratorios, la capacitación de recursos humanos, los controles sanitarios y la certificación de las producciones constituyen piezas fundamentales de una cadena que busca convertir el potencial natural de Tierra del Fuego en nuevas oportunidades económicas.
En ese proceso, contar con capacidades propias permitirá no solo reducir tiempos y costos logísticos, sino también fortalecer la autonomía técnica de la provincia y mejorar sus posibilidades de acceder a mercados nacionales e internacionales.
La apuesta, en definitiva, apunta a que el potencial natural fueguino pueda traducirse en producción, conocimiento, empleo y nuevas oportunidades de desarrollo, con controles sanitarios que garanticen la calidad y permitan proyectar la actividad hacia el futuro.
Tierra del Fuego tiene el recurso natural. El desafío ahora pasa por sumar conocimiento, tecnología, infraestructura y trabajadores capacitados para transformar ese potencial en una actividad productiva capaz de generar valor y abrir nuevas puertas para la economía provincial.
