PAÍS

Sindicatos marchan al Congreso contra la reforma laboral y anticipan nuevas medidas

Gremios de la CGT y las dos CTA se movilizan esta tarde frente al Parlamento para rechazar el proyecto que el oficialismo busca aprobar en el Senado. Sectores sindicales advierten sobre pérdida de derechos y no descartan profundizar el plan de lucha cuando la iniciativa llegue a Diputados.

El clima frente al Congreso comenzará a cargarse de banderas, bombos y consignas. A partir de las 14.30, gremios de la CGT y de las dos CTA confluyen en una movilización que busca hacer visible el rechazo sindical al proyecto de reforma laboral que el oficialismo intenta convertir en ley en la Cámara alta. La protesta no llega sola: la acompañan paros y advertencias de que el conflicto podría escalar si la iniciativa avanza en el Congreso.

Mientras las columnas se organizan, los sindicatos alineados con las CTA y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) cumplen un paro de 24 horas, una medida que marca diferencias tácticas dentro del mapa gremial, ya que la CGT optó por reservar un paro general para una etapa posterior del trámite legislativo, cuando el proyecto llegue a Diputados.

La convocatoria de la central obrera circuló con un mensaje de tono combativo que sintetiza el espíritu de la jornada: “No es modernización: es ajuste sobre los trabajadores. No es libertad: es pérdida de derechos”. La consigna se repite en pancartas y cánticos que apuntan a visibilizar el rechazo a la iniciativa y a reforzar la idea de que la calle es, para el sindicalismo, un escenario clave de disputa política.

A la protesta también se suman organizaciones políticas opositoras, entre ellas La Cámpora y partidos de izquierda, que decidieron acompañar la manifestación para reforzar el frente de resistencia al proyecto.

Las críticas de los dirigentes gremiales fueron subiendo de tono en las horas previas. El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, calificó la propuesta como una iniciativa “maliciosa” que, según afirmó, no moderniza el mundo laboral sino que implica un retroceso en derechos. En la misma línea, el secretario adjunto cegetista Andrés Rodríguez sostuvo que el texto tiene un sesgo “antisindical” y advirtió que podría debilitar el financiamiento y la estructura de las organizaciones gremiales.

El dirigente estatal Rodolfo Aguiar, por su parte, lanzó una advertencia política al señalar que los gobernadores que acompañen la reforma “firmarán su propia sentencia de muerte”, al considerar que los derechos laborales vigentes podrían verse seriamente afectados.

RIO GRANDE
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