Tierra del Fuego reglamentó su ley de cannabis medicinal y da un paso clave hacia la producción local
Con la publicación en el Boletín Oficial, la provincia pone en marcha el Programa Provincial de Cannabis Medicinal y crea el “Reprocan fueguino”, un registro que habilita el autocultivo y la producción asociativa. Productores celebran la medida como un avance histórico en salud y desarrollo.
La publicación de la reglamentación de la Ley Provincial N° 1277, sancionada en 2019, marcó un hito en la política sanitaria y productiva de Tierra del Fuego. La norma fue esperada durante años por organizaciones, pacientes y productores vinculados al uso terapéutico del cannabis.
Para Franco Guereta, productor y asesor especial de la Federación Cannábica Fueguina, la reglamentación es el resultado de una lucha sostenida; “La reglamentación por fin llegó; hemos hecho marchas, conversatorios y juntado firmas. Es un sueño cumplido”, dijo en La mañana de la Tecno por Radio Universidad 93.5 MHz.
Autonomía provincial y un marco regulatorio propio
El texto reglamentario crea formalmente el Programa Provincial de Cannabis Medicinal, eleva la jerarquía del equipo técnico que venía trabajando en la órbita de Salud Mental y establece el Reprocan fueguino, un registro local que habilita el autocultivo y la producción asociativa para pacientes. Este mecanismo, explicó Guereta, “viene a resolver el problema operativo del Reprocan nacional”.
Uno de los aspectos más destacados es que el Ministerio de Salud de Tierra del Fuego recibe facultades plenas para dictar resoluciones, acreditar médicos prescriptores y regular la cadena productiva dentro del territorio provincial.
“Eso nos da seguridad jurídica y la posibilidad de pensar desarrollos productivos profesionales”, señaló Guereta, quien destacó además que la OSEF quedó comprometida a cubrir las terapias con cannabis para los trabajadores del Estado.
La descentralización de competencias implica que muchos trámites dejarán de depender de organismos nacionales; “Tener que pedir permiso en Buenos Aires complicaba todo. Ahora, lo que tenga que ver con cannabis dentro de la provincia será potestad del Ministerio de Salud”, celebró.
Hacia una industria con reglas claras
La reglamentación acelera procesos administrativos, aunque aún restan pasos clave: conformar el Consejo Consultivo y completar las resoluciones complementarias que definirán límites de autocultivo, procedimientos y controles. “Seguramente primero se regule el acceso medicinal —autocultivo, ONGs y Reprocan— y luego la cadena productiva”, explicó Guereta.
La nueva normativa también abre la puerta a la formalización de ONGs, cooperativas y empresas, reduciendo la incertidumbre que históricamente frenó inversiones. Desde la Federación Cannábica adelantaron su disposición para colaborar con el gobierno en la implementación, capacitación y difusión pública.
“Necesitamos que la policía, los jueces y los fiscales entiendan la nueva regulación, para que no se trate a cultivadores legales como delincuentes”, subrayó Guereta.
Calidad fueguina y potencial exportador
El referente destacó que el clima de la isla ha impulsado el cultivo en interior (indoor), una modalidad que permite altos estándares de calidad y abre perspectivas de exportación.
“El cultivo en recintos cerrados posibilita pensar en exportación, aunque cualquier salida al exterior requerirá la intervención de organismos nacionales como la ANMAT”, explicó.
Productores locales han participado recientemente en ferias y foros internacionales, donde la calidad fueguina despertó interés técnico y comercial. Para Guereta, esta visibilidad posiciona a Tierra del Fuego como un posible nodo productivo y turístico, vinculado al turismo sanitario y canábico.
Implementación y próximos pasos
En lo inmediato, la reglamentación prevé la creación del registro provincial y la acreditación de profesionales. Paralelamente, la Federación Cannábica intensificará su agenda de difusión y capacitación: tendrá presencia con un stand en la Expo Agroproductiva (Misión Salesiana), brindará charlas abiertas sobre cannabis medicinal y participará en la Marcha Nacional de la Marihuana.
También se destaca la articulación con municipios y universidades, como la Municipalidad de Río Grande y la UTN, para la formación de médicos prescriptores y técnicos.
“Si diez nuevos profesionales recetan cinco tratamientos por semana, hablamos de cientos de pacientes nuevos en cuestión de meses; hay que prepararse”, advirtió Guereta.
Un paso político y social
Más allá del impacto productivo, la reglamentación fue celebrada como un avance político y social: reconoce una práctica terapéutica ya existente y la coloca dentro de un marco normativo que protege a pacientes, reguladores y productores.
“Esto pone a Tierra del Fuego en el mapa nacional e internacional; ahora toca implementar con prudencia y responsabilidad para que esto se traduzca en salud, empleo y calidad”, concluyó Guereta.
