PROVINCIA

Ushuaia: cada vez más personas quedan en situación de calle y el Municipio advierte sobre el agravamiento de la crisis social

La secretaria de la Mujer y Desarrollo Humano, Verónica Maestro, reveló que durante el invierno el Centro Felipe Varela brindó asistencia a 43 personas distintas, una situación que calificó como inédita para la ciudad. El albergue municipal de Andorra se encuentra ocupado en su totalidad y, ante el aumento de la demanda, se habilitó un espacio nocturno de contención en el centro comunitario de las 640 Viviendas.

El deterioro de las condiciones económicas comienza a reflejarse con mayor crudeza en las calles de Ushuaia. La pérdida de puestos de trabajo, la caída del poder adquisitivo y las dificultades para afrontar el costo de los alquileres están empujando a cada vez más vecinos a situaciones de extrema vulnerabilidad, incluso a personas que cuentan con un empleo, pero cuyos ingresos ya no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.

La dimensión de esta problemática quedó expuesta durante el último invierno, cuando el Municipio brindó asistencia a 43 personas distintas en el Centro Felipe Varela. Se trata de una cifra que marca un escenario inédito para la capital fueguina y que evidencia cómo la emergencia habitacional comienza a extenderse entre distintos sectores de la población.

Así lo advirtió la secretaria de la Mujer y Desarrollo Humano de la Municipalidad de Ushuaia, Verónica Maestro, quien en diálogo con Radio Provincia describió un panorama social complejo y manifestó su preocupación por la falta de perspectivas de mejora en el corto plazo.

“Son situaciones excepcionales que nunca vimos en nuestra ciudad. No vemos un escenario donde esto vaya a mejorar, por lo que hay que contener a estos vecinos”, sostuvo la funcionaria, al explicar que el albergue municipal ubicado en Andorra se encuentra actualmente ocupado en su totalidad. Allí reciben alojamiento familias, mujeres, hombres, niños y personas de distintas diversidades que atraviesan circunstancias de extrema vulnerabilidad.

Maestro puso especial énfasis en que la problemática ya no alcanza únicamente a quienes perdieron sus empleos o se encuentran fuera del mercado laboral. También comprende a trabajadores que, pese a percibir una remuneración, no consiguen sostener sus gastos cotidianos frente al incremento de los costos de vida.

“Hoy hay personas con trabajo remunerado que no llegan a fin de mes ni pueden pagar servicios básicos, medicamentos o alquileres tras la desregulación”, señaló. En ese sentido, advirtió que la pérdida de empleo y el deterioro de los ingresos generan un efecto acumulativo que profundiza las dificultades para acceder a una vivienda y sostener condiciones mínimas de subsistencia.

RIO GRANDE

Una alternativa de emergencia ante el aumento de la demanda

Frente a la ocupación total del albergue de Andorra y la necesidad de ampliar las respuestas inmediatas, el Municipio dispuso una alternativa provisoria de contención nocturna en el centro comunitario de las 640 Viviendas. Actualmente, dos personas en situación de calle utilizan ese espacio para pasar la noche en condiciones seguras y con calefacción.

La funcionaria aclaró que no se trata de la apertura de un nuevo albergue ni de una modificación permanente del edificio, sino de una respuesta transitoria frente a una necesidad concreta. El centro comunitario continuará desarrollando sus actividades habituales, mientras se utiliza el espacio durante la noche para brindar resguardo a quienes no tienen dónde permanecer.

El dispositivo funciona mediante un trabajo articulado entre el Municipio, el Gobierno provincial, la Policía y la Unidad de Emergencia y Derivaciones (UED), con la intervención y el acompañamiento de trabajadores sociales. A su vez, se mantienen contactos con organizaciones religiosas para analizar nuevas alternativas de asistencia y ampliar la red de contención.

La estrategia no apunta solamente a resolver la urgencia de contar con un lugar donde dormir, sino también a acompañar a las personas en la búsqueda de herramientas que permitan modificar sus condiciones de vida. Entre las alternativas que se evalúan aparecen el acceso a oportunidades laborales y la posibilidad de avanzar hacia una solución habitacional.

En este contexto, las cifras de asistencia y la ocupación de los espacios municipales exponen una realidad que comienza a adquirir una dimensión cada vez más preocupante en Ushuaia. La emergencia ya no se limita a quienes carecen de ingresos, sino que también alcanza a familias y trabajadores que, aun teniendo una actividad remunerada, encuentran dificultades para sostener un techo y cubrir sus necesidades esenciales.

Ante ese escenario, Maestro remarcó que la intervención estatal resulta indispensable para evitar que estas situaciones queden libradas a las posibilidades individuales de cada vecino. “El Estado tiene que estar presente, no podemos mirar para otro lado”, concluyó.

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