Venezuela: Familiares de presos políticos logran visitas tras año y medio de aislamiento en Rodeo I.
Después de meses de restricciones y de un proceso de excarcelaciones a cuentagotas, los allegados de reclusos en la cárcel venezolana pudieron ingresar al penal, aunque persiste la falta de transparencia y la incertidumbre sobre el destino de cientos de detenidos.
Venezuela: Por primera vez en más de año y medio, familiares de personas consideradas presos políticos en Venezuela consiguieron ingresar al penal Rodeo I, en las afueras de Caracas, para visitar a sus seres queridos tras meses de prohibición absoluta de contacto.
El gesto se produce en el marco de un proceso de liberaciones parciales que generó expectativas y angustia a partes iguales: múltiples organizaciones de derechos humanos y observadores internacionales han verificado la excarcelación de entre 16 y 18 personas, mientras que aún quedan más de 800 detenidos bajo esa condición, según datos de Foro Penal.

Desde la madrugada de este domingo, decenas de familiares se congregaron en las inmediaciones del penal, esperando noticias y tratando de mantener viva la esperanza de que este gesto sea el inicio de un proceso más amplio de liberaciones. Entre los reclusos de alto perfil se encuentra el gendarme argentino Nahuel Gallo, cuya detención y prolongado aislamiento, sin comunicación ni visitas, habían generado atención internacional.
El proceso de excarcelación, impulsado en los últimos días por decisiones del gobierno venezolano, ha sido criticado por su falta de transparencia. Las autoridades no han publicado listas oficiales ni han informado anticipadamente sobre quiénes serán liberados y bajo qué condiciones, lo que alimenta un clima de ansiedad entre las familias.
Organizaciones como el Comité por la Libertad de los Presos Políticos y activistas han denunciado que las notificaciones suelen llegar minutos antes de las liberaciones, y que muchos reclusos son trasladados y puestos en libertad en lugares alejados del penal, manteniendo así un control discreto sobre el proceso.
Mientras tanto, familiares sostienen vigilias continuas fuera de los centros de detención, rezando y reivindicando la liberación de todos aquellos que, a su juicio, están encarcelados por motivos políticos y no por delitos comunes. Para ellos, la reapertura de las visitas en Rodeo I representa un alivio temporal, pero también una reafirmación de la urgente necesidad de transparencia y justicia en un proceso que hasta ahora ha sido marcado por la opacidad y la incertidumbre.
