Ni Una Menos: Río Grande y Ushuaia volvieron a marchar a once años del primer 3 de junio
Las colectivas feministas renovaron el reclamo contra la violencia de género, exigieron políticas públicas y acompañaron la defensa de la universidad pública. En Ushuaia también reclamaron la implementación efectiva de leyes provinciales y el acceso a la Justicia con perspectiva de género.
A once años de la primera movilización de Ni Una Menos, mujeres y diversidades volvieron a ocupar las calles de Río Grande y Ushuaia para reclamar el fin de la violencia machista y exigir respuestas por parte del Estado.
En Río Grande, la convocatoria de la Colectiva Feminista local reunió a manifestantes que, bajo la lluvia, marcharon desde la histórica Torre de Agua hasta la sede de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF), donde se leyó el documento elaborado para la fecha. Durante la jornada se colocaron carteles con nombres de víctimas de femicidios para mantener viva la memoria y renovar el pedido de justicia.

María Martinengo, integrante de la organización, recordó que el movimiento surgió en 2015 tras el femicidio de una adolescente de 14 años y lamentó que, más de una década después, la violencia siga cobrándose nuevas víctimas.
“Sería hermoso no tener que venir a marchar un 3 de junio, pero lo seguimos haciendo porque lamentablemente nos siguen matando”, expresó.
La referente señaló además que gran parte de los femicidios son cometidos por personas del entorno cercano y cuestionó la falta de respuestas ante situaciones de violencia y denuncias previas. La movilización también incorporó el acompañamiento al reclamo por el financiamiento universitario y la defensa de las políticas de género.
En Ushuaia, la Colectiva Transfeminista destacó que la persistencia de los femicidios demuestra que aún existen profundas deudas en materia de prevención y asistencia.
“Si una adolescente asesinada en 2015 motorizó el grito de Ni Una Menos y una adolescente asesinada en 2026 vuelve a convocarnos con el mismo dolor, entonces algo profundo sigue fallando”, señalaron.

En el documento difundido durante la jornada, las organizaciones remarcaron que la violencia de género no se expresa únicamente en los femicidios, sino que también está atravesada por desigualdades sociales, económicas e institucionales.
Asimismo, reclamaron a los poderes del Estado provincial la reglamentación y aplicación efectiva de la Ley Provincial 1388, destinada a garantizar asistencia jurídica a víctimas de violencia por motivos de género, y exigieron la implementación plena de la Ley Micaela y procedimientos judiciales con perspectiva de género.
“El acceso a la Justicia no puede depender de la plata que tenga una víctima, del tiempo que pueda esperar o de la capacidad de sostener sola un proceso judicial”, expresaron.
De esta manera, a once años del primer grito colectivo que movilizó al país, las calles de Tierra del Fuego volvieron a convertirse en escenario de una demanda que, lejos de extinguirse, continúa reclamando memoria, justicia y políticas públicas para prevenir las violencias por motivos de género.
