Rescataron a diez mujeres víctimas de explotación sexual en un falso spa de Caballito
El operativo fue realizado por la Policía de la Ciudad tras una denuncia anónima. Una mujer de nacionalidad paraguaya fue detenida y el establecimiento fue clausurado por orden judicial.
Diez mujeres que eran víctimas de explotación sexual fueron rescatadas durante un allanamiento realizado en un inmueble que funcionaba como una supuesta casa de masajes en el barrio porteño de Caballito. El operativo permitió además la detención de una mujer de nacionalidad paraguaya, señalada como encargada del lugar, y el secuestro de dinero, teléfonos celulares y otros elementos de interés para la investigación.
La intervención fue llevada adelante por efectivos de la División Trata de Personas de la Policía de la Ciudad, en el marco de una causa iniciada el pasado 16 de abril de 2026 a partir de una denuncia anónima que alertaba sobre presuntas actividades vinculadas a la explotación sexual en una propiedad ubicada sobre la calle Beauchef al 500.
Según la presentación, en el inmueble se observaba un constante movimiento de hombres que ingresaban y salían del lugar, lo que motivó el inicio de tareas de inteligencia y vigilancia por parte de los investigadores. Tras varias semanas de trabajo de campo y con las pruebas reunidas, la Justicia autorizó el allanamiento del domicilio.
Del procedimiento participaron también profesionales de la Dirección General de Protección Familiar contra las Víctimas de la Ciudad, especializados en trata de personas, agentes de la Dirección Nacional de Migraciones y personal de la Agencia Gubernamental de Control, encargada de inspeccionar integralmente el establecimiento.
Al ingresar al lugar, los efectivos encontraron a once mujeres y tres hombres, todos mayores de edad. Luego de las entrevistas realizadas por los equipos especializados, diez de las mujeres fueron identificadas como víctimas de explotación sexual y recibieron asistencia y contención por parte de los organismos intervinientes.
Durante la requisa, la Policía secuestró 32 teléfonos celulares, dinero en efectivo, un dispositivo de cobro electrónico (posnet) y diversa documentación y anotaciones que podrían aportar información clave para el avance de la causa.
Como resultado del operativo, la Agencia Gubernamental de Control dispuso la clausura del inmueble, mientras que la Justicia ordenó la detención de una mujer paraguaya que se desempeñaba como recepcionista y administradora del lugar. Además, se dispuso una consigna policial permanente y el cierre del establecimiento.
La investigación está a cargo del Juzgado de Primera Instancia en lo Penal, Contravencional y de Faltas Nº 1, encabezado por Rodolfo Adán Ariza Clerici, junto con la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Nº 26, cuya titular es Rocío Zapata.
El caso vuelve a poner en evidencia la importancia de las denuncias anónimas y del trabajo coordinado entre las fuerzas de seguridad, la Justicia y los organismos especializados para combatir uno de los delitos más graves contra la integridad y los derechos humanos.
