Lectura del Domingo: Tierra del Fuego ante una nueva crisis industrial, los datos que muestran la caída del empleo electrónico
Un informe elaborado por Pedro Schvartzman y Rafael Horacio Correa analiza el impacto de la Resolución 351/26 sobre la industria fueguina. El estudio reúne datos oficiales y sectoriales que muestran una fuerte reducción del empleo electrónico, de la cantidad de empresas y de la actividad laboral, mientras sus autores advierten que la nueva normativa podría profundizar el proceso.
La industria electrónica de Tierra del Fuego vuelve a quedar en el centro de la discusión. Esta vez, el debate está atravesado por la Resolución 351/26 de la Secretaría de Industria del Ministerio de Economía de la Nación, que modifica el proceso productivo para la fabricación de aires acondicionados y establece un plazo de 180 días para que las empresas adecuen sus procesos.
Un informe económico elaborado por Pedro Schvartzman y Rafael Horacio Correa analiza esta modificación y la vincula con la evolución que tuvo el entramado industrial fueguino durante la última década.
Para ordenar la discusión, el trabajo permite distinguir dos planos: por un lado, los datos que muestran la evolución del empleo, las empresas y el mercado laboral; por otro, la interpretación que realizan los autores sobre las causas y las posibles consecuencias de esos cambios.
LOS DATOS
Una nueva modificación en el proceso productivo
La Resolución 351/26 modifica las condiciones de fabricación de aires acondicionados en Tierra del Fuego y establece un período de 180 días para la adaptación de las empresas.
Según el informe, la nueva normativa permite el ingreso desde el exterior de determinados subconjuntos en su posición final, entre ellos tuberías preconformadas, placas electrónicas encapsuladas, motores, turbinas y estructuras completas. El cambio modifica las tareas que deben realizarse dentro de las plantas. Procesos como el doblado de caños, la soldadura de circuitos y el armado manual de determinados accesorios podrían dejar de formar parte de las operaciones realizadas localmente.
El informe recuerda que el esquema anterior contemplaba distintos niveles de integración y exigencias vinculadas con la utilización de componentes nacionales. Según los autores, esos requerimientos variaban de acuerdo con el producto y podían representar entre un 30% y un 70% de los insumos incorporados.
El empleo electrónico cayó 47,1% desde su máximo
Los registros reunidos por FINNOVA, a partir de información del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) y de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), muestran una caída significativa del empleo electrónico en la provincia.
En diciembre de 2016, el sector alcanzó un máximo de 12.019 trabajadores. En 2025, el promedio se ubicó en 6.360 trabajadores, lo que representa una reducción del 47,1% respecto del máximo histórico.
La disminución continuó durante el período más reciente analizado.
Entre diciembre de 2024 y abril de 2026, el empleo electrónico pasó de 5.929 a 3.987 trabajadores, una caída del 32,8%.
De acuerdo con el informe, se trata de la primera vez desde 2010 que el sector queda por debajo de los 4.000 trabajadores. En el mismo período, la caída del empleo electrónico en el resto del país fue del 28,9%, frente al 32,8% registrado en Tierra del Fuego.
También cayó la cantidad de empresas
La reducción no se limitó al número de trabajadores. Según los datos incluidos en el informe, Tierra del Fuego pasó de contar con 22 empresas activas del sector en 2015 a 13 en 2025. La disminución representa un 40,9% en diez años.
El mercado laboral también muestra retrocesos

Los indicadores laborales incorporados al estudio muestran un deterioro que excede específicamente a la industria electrónica.
Durante el primer trimestre de 2026, la tasa de actividad de Tierra del Fuego fue del 47,1%, con una disminución de 3,9 puntos porcentuales respecto del mismo trimestre del año anterior y de 2,8 puntos respecto del trimestre previo.
A nivel nacional, la tasa de actividad fue del 48,6%, con una mejora interanual de 0,4 puntos.
La tasa de empleo provincial se ubicó en 43,6%, 3,8 puntos porcentuales por debajo de la registrada un año antes. En el conjunto del país llegó al 44,8%, con una mejora interanual de 0,4 puntos.
La desocupación fueguina alcanzó el 7,5%, con alrededor de 6.494 personas desocupadas, frente al 7,8% nacional.
A estos indicadores se suma la evolución de la informalidad. Durante el cuarto trimestre de 2025, alcanzó el 19%, con un incremento interanual de 7,8 puntos porcentuales.
El dato significa que, al cierre de ese período, aproximadamente uno de cada cinco trabajadores ocupados en la provincia se encontraba en la informalidad.
Una cadena de proveedores que excede a la provincia
El informe también releva el vínculo de la industria fueguina con proveedores radicados en otras provincias.
Actualmente existen contratos y relaciones comerciales con más de 30 empresas proveedoras del resto del país, vinculadas con la fabricación de manuales, folletos, fichas técnicas, cajas, tornillos, cables de alimentación, gomas antivibratorias y distintos materiales de embalaje.
El estudio advierte que una modificación en los requerimientos de utilización de esos componentes podría repercutir sobre esas empresas proveedoras.
En paralelo, el informe incorpora datos sobre la actividad manufacturera nacional y señala que la producción industrial manufacturera registró una caída interanual del 4,9% en julio, mientras que el acumulado de los primeros siete meses del año mostró una disminución del 2,6% respecto del mismo período de 2025.
EL ANÁLISIS DEL INFORME
De fabricar a ensamblar
A partir de estos datos, Schvartzman y Correa plantean que la Resolución 351/26 debe analizarse dentro de un proceso más amplio de transformación de la industria electrónica fueguina.
Su interpretación es que la posibilidad de importar subconjuntos prácticamente terminados reduce la cantidad y complejidad de las operaciones que deben realizarse en las plantas radicadas en la provincia.
El informe sostiene que el proceso podría avanzar hacia un esquema concentrado fundamentalmente en el ensamblado final y el etiquetado, con una menor participación de componentes y procesos realizados localmente.
Los autores estiman que, en el caso de la fabricación de aires acondicionados, esta modificación podría generar una reducción de al menos el 50% del personal de línea.
Ese porcentaje constituye una estimación del informe, no un dato de empleo ya registrado.
Una década de cambios
Para explicar su diagnóstico, los autores reconstruyen la evolución normativa de los últimos años.
El informe identifica a 2013 como un período de consolidación de las exigencias vinculadas con la fabricación local de aires acondicionados. La intención, según el estudio, era incorporar progresivamente en Tierra del Fuego procesos que hasta entonces se realizaban principalmente en el exterior.
En 2015, las nuevas exigencias aplicadas a la fabricación de teléfonos celulares elevaron el nivel de complejidad productiva de la industria electrónica.
Ese proceso coincidió con el máximo de empleo registrado en 2016.
Sin embargo, para los autores, a partir de 2018 comenzó una etapa de flexibilización normativa, acompañada por modificaciones arancelarias y una reducción de determinadas exigencias técnicas y de integración.
El informe considera que ese proceso se profundizó en 2024, cuando se redujeron las restricciones para el ingreso de teléfonos celulares y se modificaron las condiciones de fabricación local.
Desde la perspectiva de los autores, la Resolución 351/26 representa ahora una continuidad de esa tendencia aplicada al sector de los aires acondicionados.
El temor a una mayor apertura importadora
Otro de los puntos analizados está relacionado con las medidas antidumping y el ingreso de productos importados.
Los autores recogen la preocupación existente en el sector productivo ante una eventual eliminación o flexibilización de las medidas de protección comercial.
Su hipótesis es que un escenario de mayor ingreso de productos terminados, particularmente provenientes de China, podría incrementar la presión competitiva sobre las empresas radicadas en Tierra del Fuego.
Se trata, nuevamente, de una proyección planteada por el informe, y no de un resultado ya verificado.
El impacto sobre los proveedores
La misma lógica es aplicada por los autores a la cadena nacional de proveedores. Si determinados componentes dejan de ser requeridos como parte del proceso productivo local y pasan a ingresar desde el exterior, el informe estima que las empresas proveedoras podrían perder parte de sus órdenes de compra.
Por esa vía, sostienen Schvartzman y Correa, el impacto de los cambios regulatorios podría extenderse más allá de las fábricas electrónicas fueguinas y alcanzar a pequeñas y medianas empresas de otras provincias.
Una transformación que los autores consideran estructural
La conclusión central del informe es que la situación no debería interpretarse únicamente como una consecuencia de una caída coyuntural de la actividad económica.
Los autores consideran que la combinación de menor empleo industrial, reducción de empresas, caída de la actividad laboral, aumento de la informalidad y menor complejidad de los procesos productivos constituye evidencia de una transformación estructural del mercado de trabajo fueguino.
Desde esa perspectiva, advierten que el régimen de promoción industrial enfrenta un proceso de debilitamiento y que la pérdida de puestos de trabajo electrónicos no estaría siendo compensada por la aparición de otras actividades con capacidad suficiente para absorber ese empleo formal.
Por ese motivo, el informe propone revisar las políticas vinculadas con los aranceles, las restricciones al ingreso de productos terminados, los niveles de integración local y los mecanismos de protección frente a prácticas comerciales consideradas desleales.
Una discusión que vuelve al centro de la escena
Los datos y el análisis terminan confluyendo en una misma pregunta: qué lugar ocupará Tierra del Fuego dentro del esquema industrial argentino durante los próximos años.
Las cifras muestran una reducción considerable del empleo y de la cantidad de empresas del sector respecto de los niveles alcanzados una década atrás.
El análisis de Schvartzman y Correa interpreta esa evolución como parte de un cambio más profundo en el modelo productivo, que podría acelerarse con la modificación de las reglas para la fabricación de aires acondicionados.
La diferencia entre ambos planos resulta central: los números permiten medir la dimensión del retroceso; las conclusiones del informe intentan explicar sus causas y anticipar sus posibles consecuencias.
En ese cruce entre datos comprobables y escenarios proyectados se instala nuevamente el debate sobre el futuro de la industria electrónica, el empleo registrado y el modelo productivo de Tierra del Fuego.
Los autores
El informe fue elaborado por Pedro Schvartzman, licenciado en Ciencia Política y Relaciones Internacionales, con posgrado en Políticas Públicas y Economía y Finanzas, y Rafael Horacio Correa, abogado especializado en Gestión de Políticas Públicas.
Redacción; Correo Diario
