ATN y aislamiento político de Tierra del Fuego: Cuestionamientos al rol del Gobernador Melella en la defensa de los fueguinos.
Mientras el Gobierno nacional concentró el reparto de fondos discrecionales en provincias alineadas con la Casa Rosada, Tierra del Fuego volvió a quedar excluida. La falta de gestión política del gobernador Gustavo Melella reaviva críticas por priorizar su posicionamiento ideológico por sobre la defensa de los intereses fueguinos.
Punto de Vista: El reparto de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) volvió a poner en evidencia las tensiones entre la Nación y varias provincias. En lo que va de 2025, el Gobierno nacional distribuyó $199.500 millones a través de este mecanismo, pero Tierra del Fuego no recibió un solo peso desde la asunción del presidente Javier Milei. La exclusión reavivó cuestionamientos internos sobre la estrategia política del gobernador Gustavo Melella y su impacto en la situación fiscal de la provincia.
Mientras en las últimas dos semanas el Ejecutivo nacional aceleró los giros y concentró $66.500 millones en solo seis distritos con gobernadores de buen vínculo con la Casa Rosada, Tierra del Fuego quedó nuevamente al margen. La ausencia total de ATN resulta particularmente sensible para una provincia con fuerte dependencia de las transferencias nacionales y una economía regional afectada por el ajuste.
En este contexto, crecieron las críticas hacia la conducción política provincial. Distintos sectores cuestionan que el gobernador Melella haya optado por sostener una postura ideológica y partidaria confrontativa, sin avanzar en un acercamiento institucional que permita defender los intereses fueguinos en un escenario nacional adverso. La falta de diálogo político efectivo con el Gobierno nacional aparece como un factor clave que profundizó el aislamiento de la provincia.

El contraste es evidente: Tucumán, Misiones, Chaco, Catamarca, Entre Ríos y Salta no solo fueron beneficiadas con ATN, sino que además sus representantes legislativos acompañaron al oficialismo en el Congreso, particularmente en el dictamen de mayoría del proyecto de Presupuesto 2026. La coincidencia entre respaldo político y asistencia financiera reforzó la percepción de que el acceso a los fondos está condicionado por la cercanía con el poder central.
En Tierra del Fuego, en cambio, la estrategia de confrontación no produjo resultados concretos. Por el contrario, dejó a la provincia fuera de un reparto clave de recursos en un momento de alta fragilidad económica. Para sus críticos, la actitud del gobernador terminó priorizando una identidad política antes que la responsabilidad institucional de gestionar consensos en defensa de los fueguinos.
Así, el debate sobre los ATN trasciende la discusión fiscal y se instala en el plano político. Con su actual posicionamiento, Tierra del Fuego quedó aislada del contexto nacional, sin capacidad de incidencia en las decisiones centrales y sin respuestas ante necesidades urgentes. La pregunta que empieza a ganar fuerza es si ese costo político lo paga el gobernador o, como advierten distintos sectores, toda la provincia.
Sobre llovido Mojado
A este escenario se suma la postura confrontativa de la senadora nacional por Tierra del Fuego, Cristina López, cuya actitud agresiva en los debates del Senado ha sido objeto de fuertes cuestionamientos. La legisladora nacional, respaldada políticamente por el propio gobernador Gustavo Melella en las últimas elecciones nacionales, encarna un estilo de oposición frontal que, lejos de generar consensos o canales de diálogo, profundiza el aislamiento institucional de la provincia. Para gran parte de la sociedad fueguina, esa forma de intervención no los representa ni aporta soluciones concretas en un contexto económico delicado, sino que refuerza una lógica de confrontación permanente que termina debilitando la capacidad de gestión y negociación de Tierra del Fuego a nivel nacional.
Redacción: Correo Diario
