PAÍS

Malvinas: los kelpers desafían a Trump y refuerzan su vínculo con el Reino Unido

Tras versiones sobre un posible cambio en la postura de Washington, el gobierno isleño apeló a la ONU y reafirmó su derecho a la autodeterminación. La tensión reaviva el conflicto diplomático con Argentina.


La administración de las Islas Malvinas salió con firmeza a responder ante versiones que indican que Estados Unidos podría revisar su histórico respaldo al Reino Unido en el conflicto de soberanía. La reacción se conoció luego de que trascendiera que el entorno de Donald Trump evalúa un posible giro en la política exterior respecto al archipiélago.

A través de un portavoz oficial, el gobierno local invocó el principio de autodeterminación: “Es un derecho humano fundamental consagrado en la Carta de las Naciones Unidas”, afirmaron, en un mensaje dirigido tanto a Washington como a la comunidad internacional.

La advertencia surge tras la filtración de un correo interno del Pentágono, revelado por Reuters, en el que se sugiere presionar a aliados de la OTAN que no acompañaron determinadas acciones militares recientes, utilizando como herramienta el respaldo a territorios de ultramar europeos.

En ese contexto, las autoridades isleñas recordaron el referéndum de 2013, en el que el 99,8% de los votantes se pronunció a favor de continuar como territorio británico de ultramar, con una alta participación. “Tenemos plena confianza en el compromiso del Reino Unido de defender nuestro derecho a la autodeterminación”, remarcaron.

Las declaraciones tuvieron rápida repercusión en medios británicos como The Telegraph, The Times y The Independent, en un clima de incertidumbre sobre la relación entre Londres y Washington.

Desde el gobierno del primer ministro Keir Starmer buscaron despejar dudas y ratificaron que la postura británica no ha cambiado. Un vocero de Downing Street subrayó que el derecho de los habitantes de las islas es “primordial” y que la soberanía continúa bajo control del Reino Unido, una posición sostenida ante distintas administraciones estadounidenses.

RIO GRANDE

El escenario también generó una rápida reacción en Argentina. Desde la Casa Rosada, el canciller Pablo Quirno calificó la situación como “colonial”, mientras que el presidente Javier Milei reafirmó el reclamo histórico al sostener que “las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas”.

La eventual revisión del apoyo estadounidense introduce un nuevo elemento en un conflicto de larga data, donde las tensiones diplomáticas vuelven a escalar y reconfiguran el tablero internacional en torno a la soberanía del archipiélago.

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