CIUDAD

Crece la preocupación por el empleo informal en el comercio de Río Grande: “Muchos trabajan 10 horas y figuran media jornada”

Desde el Sindicato de Empleados de Comercio advirtieron sobre el avance del trabajo en negro y la pérdida sostenida de puestos registrados. Aseguran que la crisis económica y la caída del consumo empujan a cientos de trabajadores a aceptar condiciones precarias para poder subsistir.

Río Grande: La crisis económica comienza a sentirse con cada vez más fuerza en el corazón del comercio riograndense. Locales con menos movimiento, ventas en caída y trabajadores que aceptan condiciones cada vez más precarias conforman un escenario que preocupa al sector mercantil y que, según denuncian desde el gremio, avanza silenciosamente en toda la ciudad.

El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Río Grande, Daniel Rivarola, describió un panorama crítico marcado por el crecimiento del empleo informal y la pérdida constante de puestos laborales registrados.

“La situación del sector comercio está muy complicada. Hay una retracción importante en las ventas y eso genera mucha incertidumbre sobre lo que puede pasar hacia adelante”, afirmó a Correo Diario.

Aunque reconoció que no existen estadísticas exactas debido a la naturaleza irregular de estas modalidades laborales, Rivarola estimó que entre el 20 y el 25 por ciento de los trabajadores mercantiles de Río Grande se encuentran actualmente en condiciones de informalidad.

Según explicó, el fenómeno ya no se limita únicamente al empleo totalmente “en negro”, sino que también crecen los casos de registraciones parciales. “Es una nueva modalidad; los declaran cuatro horas y trabajan ocho, nueve o diez horas diarias”, señaló.

Desde el gremio aseguran que las irregularidades se detectan diariamente en inspecciones realizadas junto a delegados e inspectores laborales. “En comercios donde trabajan diez o doce personas, normalmente aparecen registrados tres o cuatro, y varios de ellos figuran como media jornada cuando cumplen jornadas completas, incluso sábados y algunos domingos”, detalló.

RIO GRANDE

Para el dirigente sindical, el peso de la crisis termina recayendo sobre los trabajadores. “Muchos empleadores intentan sostener las ventas a través del esfuerzo del obrero, no del dueño”, cuestionó.

Rivarola vinculó directamente esta situación con la fuerte caída del empleo en otros sectores clave de la economía fueguina, como la industria, el rubro textil y la obra pública. Explicó que, ante la falta de alternativas laborales, muchas personas permanecen en empleos precarios simplemente para garantizar un ingreso mínimo.

“El trabajador se queda porque necesita agarrar algún mango para pagar la luz, el gas o poder comer”, sostuvo.

En ese contexto, señaló que muchas veces el sindicato queda expuesto como “el malo de la película” por exigir el cumplimiento de los convenios colectivos y de la legislación laboral vigente, mientras —según denunció— los organismos de control no intervienen con la intensidad necesaria.

La pérdida de empleo formal en el comercio también refleja la profundidad de la crisis. Solo en lo que va del año, el sector perdió cerca de 50 puestos registrados, cifra que se suma a los más de 500 empleos destruidos entre 2024 y 2025.

“El número ya ronda los 600 trabajadores menos y eso es enorme para nuestro sector”, alertó.

Frente a ese escenario, muchos trabajadores comenzaron a reconvertirse en actividades informales o de subsistencia. Ferias, showrooms, plataformas de transporte y changas aparecen hoy como salida obligada para quienes quedaron fuera del sistema formal.

“Muchos terminaron en Uber, vendiendo desde sus casas o trabajando en actividades sin ningún tipo de registración”, indicó el dirigente.

Finalmente, Rivarola advirtió que mientras no exista una recuperación de la actividad industrial y económica en la provincia, el deterioro laboral podría profundizarse aún más. “Hasta que la situación de la industria no cambie, esto va a seguir así y puede empeorar”, concluyó.

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