PAÍS

La industria perdió casi 80 mil empleos desde la llegada de Milei y crece la alarma por el cierre de fábricas

Un informe privado reveló que el sector fabril concentra la mayor destrucción de empleo registrado del país. Empresarios industriales advierten sobre cierres definitivos, caída del consumo y una economía cada vez más orientada a actividades primarias.

La crisis industrial volvió a encender señales de alarma en la Argentina. Desde la asunción del presidente Javier Milei en diciembre de 2023, el sector manufacturero perdió 79.672 puestos de trabajo registrados, según un informe elaborado por el Observatorio de Industriales Pymes Argentinos (IPA).

El dato posiciona a la industria como el principal foco de destrucción de empleo formal en el país durante los últimos meses, en un contexto marcado por la caída del consumo, el cierre de empresas y el avance de productos importados sobre el mercado local.

De acuerdo al relevamiento, solo en el inicio de 2026 se profundizó la tendencia negativa. Sobre un total de 7.593 empleos registrados perdidos en toda la economía respecto de diciembre de 2025, 7.336 correspondieron exclusivamente al sector industrial. Es decir, el 97% de las bajas laborales formales del período se concentraron en las fábricas.

Desde Industriales Pymes Argentinos interpretaron que la situación refleja un proceso de “primarización” de la economía, donde los sectores vinculados a la producción y al valor agregado pierden terreno frente a actividades extractivas o de menor generación de empleo.

El presidente de IPA, Daniel Rosato, sostuvo que “la Argentina reconvirtió el modelo de país de empleo y desarrollo en uno extractivista y primario”, y alertó que miles de empresas atraviesan procesos de cierre definitivo.

“Había fábricas, comercios y servicios enlazados de manera directa e indirecta que generaban riqueza y empleo. Hoy muchos están desapareciendo”, señaló el dirigente empresario.

RIO GRANDE

El deterioro laboral aparece acompañado por un fuerte retroceso en el entramado productivo. Desde diciembre de 2023 cerraron 2.993 industrias manufactureras, mientras que actualmente permanecen activas 46.728 firmas fabriles, unas 1.812 menos que un año atrás.

El informe también refleja la profundidad de la recesión industrial. En febrero, la actividad cayó 8,7% interanual y 4% respecto al mes anterior, acumulando ocho meses consecutivos de contracción.

La caída del consumo interno es otro de los factores centrales detrás del deterioro. Según el estudio, el consumo retrocedió 3,1% interanual y seis de cada diez consumidores debieron endeudarse para afrontar compras básicas en supermercados.

A esto se suma un escenario de costos crecientes y atraso cambiario que, según IPA, afecta seriamente la competitividad de las empresas locales. “Los costos en pesos suben rápido mientras que el tipo de cambio casi no se mueve”, advirtió el Observatorio, remarcando que esa combinación encarece la producción nacional en dólares frente a los bienes importados.

Rosato sostuvo que la industria suele ser el último sector en despedir trabajadores debido a la inversión que implica formar personal especializado, aunque reconoció que muchas empresas ya no logran sostener esa estrategia. “Este año estamos entrando en la etapa final de resistencia”, afirmó.

El dirigente concluyó con una advertencia sobre el impacto estructural de la crisis industrial: “Sin fábricas no solo se profundiza la crisis, sino que además se vuelve permanente”.

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