Crisis en River: ahora el césped del Monumental abre un nuevo frente entre Coudet y la dirigencia
Tras la derrota ante Barracas Central, surgieron diferencias internas por el resembrado del campo de juego. Los dirigentes cuestionan una decisión impulsada por el entrenador.

La crisis que atraviesa River ya no se limita a los resultados deportivos. Tras un inicio de semestre marcado por las derrotas ante Aldosivi en la Copa Argentina y Barracas Central en el Torneo Clausura, un nuevo foco de tensión sacude al club: la dirigencia responsabiliza a Eduardo Coudet por el estado del campo de juego del estadio Monumental.
El césped del Antonio Vespucio Liberti fue uno de los aspectos más cuestionados durante el debut de River como local en el campeonato. Según trascendió, el deterioro de la superficie generó un fuerte malestar entre los directivos, que apuntan al entrenador por haber impulsado un resembrado en una época del año considerada poco conveniente para ese tipo de trabajos.
El campo de juego ya había finalizado el semestre anterior con un importante desgaste, producto de los recitales realizados en el estadio. Con el objetivo de recuperar la superficie para la segunda parte de la temporada, Coudet consultó al personal encargado del mantenimiento sobre la posibilidad de realizar una resiembra antes del regreso de la competencia, previsto tras el Mundial de Clubes 2026.
Los especialistas advirtieron que la propuesta implicaba riesgos. Por un lado, el proceso requería un tratamiento específico para preservar el equilibrio entre el césped natural y las fibras sintéticas que componen el terreno híbrido del Monumental. Por otro, el invierno no ofrece las condiciones climáticas ideales para favorecer el crecimiento del nuevo césped.
Pese a esas recomendaciones, el entrenador mantuvo su postura y el trabajo se llevó adelante durante la pretemporada, cuando el plantel regresó de Alicante. El resultado quedó en evidencia durante el encuentro frente a Barracas Central, donde el estado del campo fue motivo de críticas y reavivó las diferencias entre el cuerpo técnico y la conducción del club.
En River confían en que el césped muestre una mejora en las próximas semanas y llegue en mejores condiciones para el compromiso ante Rosario Central, correspondiente a la tercera fecha del Torneo Clausura, previsto para el domingo 2 de agosto.
Este episodio se suma a un contexto deportivo e institucional cada vez más complejo. Días atrás, luego de la sorpresiva eliminación frente a Aldosivi por la Copa Argentina, Coudet había dejado trascender su malestar por la conformación del plantel y responsabilizado a la dirigencia por la extensa lista de futbolistas marginados. Ahora, la polémica por el estado del Monumental agrega un nuevo capítulo a una relación que comienza a mostrar señales de desgaste en un momento de alta presión para River.