El crecimiento del Monotributo y la caída del empleo formal abren un nuevo debate sobre las jubilaciones
Un informe advirtió que los aportes de ninguna categoría del Monotributo alcanzarían para financiar una jubilación mínima bajo determinados supuestos. A la vez, las proyecciones oficiales para 2027 anticipan menos jubilados y más beneficiarios de la PUAM.

El sistema previsional argentino enfrenta un escenario marcado por dos movimientos que modifican su base de financiamiento: el crecimiento de los trabajadores inscriptos en el Monotributo y la reducción del empleo asalariado formal. En ese contexto, un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea advirtió que los aportes actuales del régimen simplificado no alcanzarían para financiar una jubilación mínima incluso después de 40 años de actividad formal, bajo el supuesto de que esos fondos solamente mantuvieran su valor frente a la inflación.
El debate adquiere una nueva dimensión a partir de las proyecciones para 2027. Según estimaciones vinculadas al Presupuesto, ANSES prevé que el número de jubilados pase de 5.590.521 en 2026 a 5.485.761 el próximo año, una reducción de 104.760 beneficiarios. Al mismo tiempo, se proyecta un incremento de 32.724 personas en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que pasaría de 220.308 a 253.032 beneficiarios
“En el contexto actual, con la baja de empleos formales y el aumento de los monotributistas, que en este momento están llegando a 4.800.000, vemos una problemática que inclusive fue mencionada por el FMI. El sistema de monotributo no fue creado como un impuesto más solamente, sino como un sistema de inclusión social, donde con una cuota aceptable y a medida de la facturación, se puede hacer un aporte a los impuestos (IVA y Ganancias), también sumar años de aporte y tener una obra social, permitiendo facturar y formalizarse”, analizó en diálogo con C5N Elisabet Piacentini, tributarista y Coordinadora Comisión Pyme del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En este sentido, la especialista explicó, “todo esto puede puede ser visto en este momento como la debilidad del sistema, ya que si lo sumamos a la problemática de la proyección de más expectativa de vida y a la baja de natalidad, realmente en el día de mañana puede ser una crisis para el sistema previsional; que, de todas maneras, el sistema previsional está en crisis en todo el mundo, no solamente en Argentina”.
El informe que encendió el alerta fue elaborado por la Fundación Mediterránea y arrojó datos lapidarios: ninguna categoría del Monotributo aporta los fondos necesarios para cubrir una jubilación mínima. “Si los aportes de los monotributistas formaran un fondo que se actualiza por inflación, el monto ahorrado no alcanzaría para pagar una jubilación mínima actual, ni siquiera con 40 años de actividad formal”, sostuvo el trabajo realizado por Marcelo Capello y Martín Fiore, responsables de la sección Fiscal del IERAL.
Actualmente existen 4,8 millones de monotributistas, de los cuales 2,8 millones resultan activos en el SIPA (el resto no está obligado a aportar o corresponde a jubilados). De esos 2,8 millones, 2,2 millones registran aportes previsionales. Además, el detalle marca que el régimen se encuentra altamente concentrado en las categorías de menor facturación: un 55% se ubica en la categoría A y, considerando las categorías A, B y C, estas concentran el 78% de los activos.
El futuro de las jubilaciones y la posible solución a la problemática
Piacentini pidió tener en cuenta que “el propio Gobierno promovió la mayor cantidad de monotributistas cuando creó el registro PADIN, que es el Padrón de Trabajadores Independientes, donde una persona inscripta puede a su vez tomar a tres colaboradores que son monotributistas sin tener que pagar sueldo con cargas sociales, porque se consideran trabajadores independientes”.
Además de nombrar a la Ley de Modernización Laboral, en su capítulo donde las plataformas de reparto establecen que tampoco tienen relación laboral, pero sí tienen relación de trabajadores independientes que deben anotarse en Monotributo: “Esto hace, justamente, que este sistema de monotributistas vaya creciendo más y más para este tipo de trabajadores”.
“Hoy en día un sueldo bajo relación de dependencia, el empleado paga el 11 % de todo su sueldo para que vaya a la caja de jubilación, y el empleador aporta además un 16 % de ese sueldo para la caja de jubilación. Por eso es la distorsión tan grande que hay entre lo que aporta un sueldo a la caja de jubilación y un monotributista que, en las categorías más bajas, aporta apenas un uno y pico por ciento para su futura jubilación; más considerando que, de los monotributistas, el 50 % está en la Categoría A, que es la más pequeña y que tiene el menor aporte a la caja de jubilación”, expuso la tributarista.
El informe de la Fundación Mediterránea planteó la necesidad de una reforma previsional, “no solo por los muchos problemas que presenta el actual sistema, sino también por la presión que impondrá el progresivo envejecimiento de la población, ahora agravado por la pronunciada caída en la natalidad observada en las últimas dos décadas”.
Incluso propone como soluciones una reestructuración del Monotributo con aumentos en los montos de los pagos mensuales, acotar la vigencia del régimen, reforzar los controles e incentivos a la facturación y la implementación de un sistema “nocional” público. Como alternativa al traspaso a un sistema de capitalización privada —el cual generaría costos fiscales de transición muy difíciles de asumir—, proponen un modelo de administración pública donde el Estado sea quien lleve un registro contable individual de todos los aportes realizados por cada trabajador durante su vida activa.
Para Piacentini, las alternativas propuestas “son consideradas impracticables en este momento“, sobre todo “con este frente de crisis en Argentina”. “La solución a esto, que podemos vislumbrar sobre todo desde las cámaras empresariales pymes y los movimientos pymes, es una fuerte creación de empleo. Empleos genuinos, empleos que puedan aportar al sistema jubilatorio, quizás haciendo una condonación y que los nuevos puestos de trabajo aporten menos, no tengan que aportar ese 11 % más ese 16 %, que aporten menos; pero si la cantidad de puestos de trabajo se eleva en una cantidad muy importante, va a reforzar a las cajas de jubilación”, propuso la Coordinadora Comisión Pyme del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Incluso, no descartó elevar los umbrales en la edad jubilatoria: “En este momento las mujeres se jubilan con 60 años, que a nivel internacional generalmente esta edad está equilibrada a la de los hombres, llegando a una edad jubilatoria a 65 años en casi todos los países de Europa, por ejemplo”.
C5N