CIUDAD

Fuerte asamblea de la UOM Río Grande: paralizan las plantas y endurecen la defensa de más de 1.200 trabajadores

La conducción metalúrgica encabezó ayer martes una multitudinaria y caldeada asamblea frente a las instalaciones del grupo fabril tras la llegada de su CEO, José Luis Alonso. Oscar Martínez denunció que la empresa pretende avanzar con 339 despidos, incluidos 25 representantes sindicales, y anunció la paralización de actividades en todas las plantas de Río Grande

La tensión volvió a apoderarse del parque industrial de Río Grande. Frente a las instalaciones del grupo fabril, trabajadores y trabajadoras metalúrgicos protagonizaron una multitudinaria y caldeada asamblea para repudiar la presencia del CEO de la firma, José Luis Alonso, en medio de un conflicto que amenaza con profundizarse.

El desembarco de la máxima autoridad empresaria no trajo respuestas tranquilizadoras para las bases. Por el contrario, según denunciaron desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Río Grande, Alonso habría ratificado la intención de la empresa de avanzar con despidos y recortes sobre derechos laborales conquistados por los trabajadores.

La reacción fue inmediata. En un clima atravesado por la indignación y la incertidumbre, la conducción gremial encabezada por el secretario General, Oscar Martínez, y el secretario Adjunto, Marcos Linares, resolvió profundizar el plan de lucha.

Como primera respuesta, las autoridades sindicales anunciaron la paralización de las actividades en todas las plantas de la ciudad a partir del mediodía, junto con una movilización del conjunto del parque industrial hacia la fábrica, en respaldo a los trabajadores afectados y en defensa de los puestos laborales.

“Es un hecho que merece todo nuestro repudio”

Durante la asamblea, Oscar Martínez tomó la palabra ante una multitud de trabajadores, rodeado por integrantes del Congreso de Delegados y Delegadas y miembros de la Comisión Directiva del sindicato.

El dirigente realizó una dura lectura política sobre la presencia del CEO y rechazó de plano la postura adoptada por la empresa. “Lo que sucedió en esta planta es un hecho que merece todo nuestro repudio y todo nuestro desprecio”, expresó el secretario General de la UOM Río Grande.

RIO GRANDE

Martínez sostuvo que la visita de Alonso tuvo como objetivo ratificar la posición empresaria y ejercer presión sobre la organización sindical y sus representantes.”El CEO vino a ratificar la postura de la empresa, no a amenazar, y vino a presionar planteando que a los delegados los va a echar”, denunció.

Según precisó la conducción gremial, la pretensión empresaria alcanzaría a 339 trabajadores: 314 operarios de base y 25 representantes sindicales, lo que implicaría, según denunciaron desde la UOM, la desvinculación de la totalidad de los delegados.

“Nos plantearon 339 despidos exactamente, 314 compañeros de base y, pasando por encima de la ley, la desvinculación de 25 representantes, la totalidad de los delegados”, remarcó Martínez ante los trabajadores.

La defensa de los puestos de trabajo y de la representación sindical

La asamblea se convirtió así en una nueva demostración de fuerza de la organización metalúrgica, que volvió a insistir en la necesidad de mantener la unidad absoluta de los trabajadores frente a las presiones empresariales.

Desde el gremio remarcaron que el conflicto no se limita únicamente a las desvinculaciones anunciadas, sino que también está en juego la continuidad de la representación sindical dentro de las distintas plantas y la defensa de derechos laborales históricos.

Martínez confirmó que la organización continuará transitando el período de conciliación obligatoria hasta el próximo 31, aunque dejó en claro cuál será uno de los principales reclamos del sindicato durante ese proceso.

“La decisión tiene que ser que la totalidad de los delegados de las cuatro razones sociales puedan volver a ingresar”, sostuvo.

El dirigente también apuntó a la necesidad de ampliar la defensa más allá de los casos puntuales de los representantes sindicales alcanzados por las medidas empresarias. “No importa si le sacaron el delegado a todas las plantas, el objetivo es defender a los 1.200 compañeros por los que tenemos que pelear”, concluyó.

Con las actividades paralizadas y una movilización prevista como muestra de respaldo, el conflicto entre la empresa y la UOM Río Grande ingresa ahora en una etapa de mayor tensión.

Mientras la conducción gremial apuesta a la unidad y a la movilización como herramientas para enfrentar las decisiones patronales, más de mil trabajadores permanecen en el centro de una disputa que vuelve a poner en alerta al sector industrial de Río Grande.

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