MUNDO

Irán redobla la tensión en el estrecho de Ormuz y amenaza con bloquear el paso de petróleo

La Guardia Revolucionaria aseguró que ningún buque puede atravesar el estratégico corredor marítimo sin autorización de Teherán. Estados Unidos, China y organismos internacionales siguen con preocupación la escalada en una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.

La tensión geopolítica en Medio Oriente volvió a escalar luego de que la Guardia Revolucionaria Islámica reafirmara que el estrecho de Ormuz permanece bajo control iraní y advirtiera que ningún buque puede atravesar esa vía marítima estratégica sin autorización de Teherán.

Las declaraciones fueron realizadas por el subcomandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria, Saeed Siahsarani, quien lanzó fuertes amenazas contra Estados Unidos y ratificó la postura de Irán sobre el control del corredor marítimo por donde circula gran parte del petróleo mundial.

“El campo de batalla y el estrecho de Ormuz están bajo nuestro control. Puede que Trump pretenda desembarcar tropas en la isla iraní de Kharg, pero no permitiremos que ni una pizca de nuestro territorio salga de nuestro país”, sostuvo el jefe militar iraní.

Siahsarani fue aún más contundente al advertir que “es imposible que los petroleros atraviesen el estrecho de Ormuz sin el permiso de Irán” y amenazó con convertir el Golfo Pérsico en “el mayor cementerio acuático para las fuerzas estadounidenses” en caso de una escalada militar.

Además, aseguró que, si las autoridades iraníes así lo ordenan, “no permitiremos que ni un litro de petróleo atraviese el estrecho de Ormuz”, una afirmación que volvió a generar preocupación internacional por el impacto que un eventual bloqueo tendría sobre el comercio energético global.

El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos marítimos más estratégicos del planeta, ya que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y por allí transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.

RIO GRANDE

En medio de este escenario, el Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmó que el secretario de Estado Marco Rubio y el canciller chino Wang Yi mantuvieron una conversación telefónica en abril en la que coincidieron en rechazar cualquier intento de imponer peajes o restricciones al tránsito marítimo por Ormuz.

Mientras tanto, un superpetrolero chino volvió a poner el foco internacional sobre la región. Se trata del Yuan Hua Hu, un buque de bandera china perteneciente a filiales de la empresa COSCO Shipping, que fue detectado atravesando el estrecho cerca de la isla iraní de Larak.

Según reportes internacionales, el barco transporta aproximadamente dos millones de barriles de petróleo desde Irak hacia China y actualmente navegaría con el sistema de geolocalización apagado, una práctica que suele despertar alertas en contextos de tensión regional.

En paralelo, la Organización Marítima Internacional manifestó preocupación por las iniciativas militares impulsadas para proteger la navegación en la zona.

El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, sostuvo desde Londres que escoltar barcos mercantes con navíos militares “no es una solución sostenible a largo plazo”, ya que no elimina el riesgo para las tripulaciones ni garantiza plenamente la seguridad en la región.

Las declaraciones llegan luego de que Estados Unidos anunciara semanas atrás el llamado “Proyecto Libertad”, una iniciativa promovida por el presidente Donald Trump para brindar protección militar al tránsito marítimo en Ormuz.

Sin embargo, el operativo fue suspendido pocos días después, tras presiones diplomáticas de Arabia Saudita y Pakistán y luego de haber garantizado el paso de apenas unos pocos buques.

La escalada verbal entre Irán y Estados Unidos vuelve así a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de la disputa geopolítica internacional, mientras crece la preocupación por el impacto que un eventual conflicto podría tener sobre el mercado energético, el comercio marítimo y la estabilidad global.

Volver al botón superior