“La universidad que construye Nación”: Desde la UTN Tierra del Fuego reivindicaron la vigencia de la Reforma Universitaria
En un nuevo aniversario de la gesta de 1918, el vicedecano Demian Ferreyra reflexionó sobre el papel de la universidad pública argentina y destacó el valor del conocimiento, la federalización y el desarrollo tecnológico como herramientas para fortalecer la soberanía y el crecimiento del país.
Río Grande: A 108 años de la Reforma Universitaria de 1918, el vicedecano de la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional, ingeniero Demian Ferreyra, realizó una profunda reflexión sobre la vigencia de los principios que marcaron aquella transformación histórica y el rol que desempeña hoy la universidad pública argentina frente a los desafíos del presente.
Bajo el concepto de “La Universidad que construye Nación”, el referente académico sostuvo que cada aniversario de la histórica gesta estudiantil nacida en Córdoba representa una oportunidad para volver sobre una pregunta esencial: ¿para qué existe la universidad pública?
Ferreyra recordó que en 1918 una generación de jóvenes impulsó una transformación sin precedentes en el sistema universitario argentino al reclamar una institución más democrática, autónoma, abierta al pensamiento crítico y profundamente comprometida con las necesidades de la sociedad.

“Aquella gesta transformó para siempre la educación superior latinoamericana y dejó una frase que aún interpela a nuestro tiempo: ‘Los dolores que quedan son las libertades que faltan’”, expresó.
En ese marco, señaló que el proceso histórico iniciado con la Reforma fue incorporando nuevos desafíos vinculados con la ampliación del acceso a la educación superior, la federalización del conocimiento y la articulación entre educación, producción y desarrollo nacional.
Su análisis vinculó esos principios con las ideas de dos figuras centrales de la historia argentina, Manuel Belgrano y José de San Martín. Sobre el creador de la bandera destacó su convicción acerca de una Nación sostenida en la educación, el trabajo y la industria, con una enseñanza orientada a generar conocimientos capaces de mejorar la calidad de vida de la población.
En cuanto al Libertador, remarcó que comprendía que la independencia política debía estar acompañada por la formación de ciudadanos comprometidos con el bien común y preparados para sostener las instituciones de la República.
“La libertad conquistada en los campos de batalla debía consolidarse mediante instituciones fuertes y una educación de calidad”, reflexionó.
Asimismo, Ferreyra destacó el proceso de expansión del acceso a la educación superior impulsado durante el gobierno de Juan Domingo Perón, al considerar que permitió que la universidad dejara de ser un privilegio reservado a determinados sectores y se transformara en una oportunidad para toda la sociedad.
“Décadas después, Juan Domingo Perón profundizaría otra dimensión del sistema universitario: que la educación superior dejara de ser patrimonio de unos pocos para convertirse en una oportunidad para todo el pueblo”, sostuvo.
En esa línea, situó el origen y la identidad de la Universidad Tecnológica Nacional como una institución concebida para formar profesionales vinculados con las necesidades productivas del país y comprometidos con el desarrollo científico, tecnológico e industrial de la Argentina.
Una de las principales características de la UTN, destacó, es su estructura federal, integrada por Facultades Regionales distribuidas a lo largo del territorio nacional.
“La UTN nació para formar ingenieros y profesionales comprometidos con el desarrollo productivo argentino, con una organización federal única: sus Facultades Regionales permiten que el conocimiento se construya desde cada territorio, atendiendo las necesidades concretas de cada comunidad”, señaló.
En particular, puso en valor el rol que desempeña la Facultad Regional Tierra del Fuego en una provincia atravesada por desafíos vinculados con la industria, la energía, la infraestructura, la innovación tecnológica, la economía del conocimiento y el cuidado ambiental.
Para Ferreyra, pensar la universidad desde el extremo sur del país implica comprender que el conocimiento constituye también una herramienta estratégica para el ejercicio de la soberanía.
“Pensar la universidad desde Tierra del Fuego implica comprender que el conocimiento también es una forma de ejercer soberanía”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que investigar, innovar y formar profesionales en la provincia más austral del país representa una manera de fortalecer la presencia nacional en un territorio donde la ciencia y la tecnología tendrán un papel decisivo en las próximas décadas.
Finalmente, el vicedecano remarcó que los principios de autonomía, cogobierno y libertad de pensamiento que dieron origen a la Reforma Universitaria mantienen plena vigencia, aunque hoy se expresan frente a nuevos desafíos relacionados con la generación de conocimiento útil para el territorio, el desarrollo regional y el bienestar colectivo.
“La universidad pública argentina sigue siendo, como hace más de cien años, una herramienta de transformación social. Y en la UTN Facultad Regional Tierra del Fuego esa misión adquiere un significado particular: formar profesionales capaces de pensar el futuro desde el sur, con una mirada federal, tecnológica y profundamente comprometida con el desarrollo de la Nación”, sostuvo.
A modo de cierre, Ferreyra dejó una reflexión sobre el sentido más profundo de la tarea educativa y el legado que continúa vigente más de un siglo después de la Reforma Universitaria.
“Las libertades que aún faltan también se construyen en las aulas, en los laboratorios, en los proyectos de investigación y en el trabajo cotidiano de quienes entienden que educar es, ante todo, una obra de amor hacia quienes aprenden”, concluyó.
