Milei defendió su gestión ante el Consejo de las Américas y volvió a cruzar a la oposición por las reformas impulsadas
El Presidente reivindicó el rumbo económico de su Gobierno, destacó las leyes aprobadas por el Congreso y presentó la desregulación como uno de los pilares para el crecimiento. También realizó polémicas declaraciones contra la interrupción voluntaria del embarazo y vinculó la baja natalidad con la situación previsional y económica del país.
Ante empresarios, dirigentes y representantes del ámbito político y económico reunidos en el Consejo de las Américas, el presidente Javier Milei volvió a defender el rumbo de su gestión y presentó las reformas impulsadas por su Gobierno como el camino para transformar estructuralmente la economía argentina.
Con un discurso atravesado por la defensa de los resultados económicos y por una fuerte reivindicación de su programa político, el mandatario sostuvo que buena parte de las promesas que realizó durante la campaña electoral ya fueron cumplidas y destacó especialmente aquellas medidas que requirieron respaldo del Congreso.
Entre los principales logros que enumeró mencionó el equilibrio fiscal, la denominada “inocencia fiscal”, el acuerdo con la Unión Europea, la reforma laboral, la modificación de la Ley de Glaciares y la reducción de la edad de imputabilidad.
“Todas las cosas que prometí en campaña las cumplí a mitad de mandato”, afirmó Milei, al tiempo que volvió a cuestionar a los sectores de la oposición que, según su interpretación, intentaron frenar la gestión mediante proyectos legislativos, pedidos de juicio político y movilizaciones callejeras.
Sturzenegger y la desregulación como bandera
Uno de los nombres destacados durante la exposición fue el de Federico Sturzenegger, a quien Milei ubicó como una figura central dentro de la estrategia económica de su administración.
El Presidente volvió a reivindicar el proceso de desregulación y eliminación de normas impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado y sostuvo que la reducción de restricciones constituye uno de los pilares sobre los que pretende construir una nueva etapa de crecimiento.
En su visión, ese proceso debe complementarse con la apertura comercial, la acumulación de capital y el desarrollo del capital humano.
Milei también defendió la reforma laboral impulsada por el oficialismo y destacó la dificultad histórica de avanzar sobre determinadas regulaciones. En ese marco, aseguró que se trata de una transformación que ni siquiera pudieron concretar gobiernos militares.
Para el mandatario, muchas de las regulaciones existentes terminan beneficiando a determinados grupos de interés por encima del conjunto de la sociedad.
Una nueva ofensiva contra la ley de aborto
Pero el tramo que generó mayor controversia estuvo vinculado con la interrupción voluntaria del embarazo.
Milei volvió a cuestionar la legislación aprobada por el Congreso en diciembre de 2020 y vinculó la legalización del aborto con el descenso de la tasa de natalidad argentina.
El Presidente sostuvo que el país atraviesa un problema demográfico y advirtió sobre las consecuencias que tendría la caída de los nacimientos tanto para el crecimiento poblacional como para el sistema previsional.
“Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes”, afirmó.
En el mismo sentido, sostuvo que “esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos está costando caro en términos de crecimiento” y en materia previsional.
Las declaraciones profundizaron una posición que Milei sostiene desde antes de llegar a la Presidencia y que mantiene como uno de los ejes de su discurso político y cultural.
Una batalla que, para Milei, también es moral
A lo largo de su exposición, el mandatario intentó presentar su programa de Gobierno no solamente como una estrategia económica, sino como parte de una disputa de valores.
Hacia el cierre de su intervención, sostuvo que el futuro de la Argentina dependerá de recuperar principios vinculados con los valores judeocristianos, la propiedad privada, la libertad individual y la defensa de la vida.
Desde esa perspectiva, Milei planteó que el proceso de transformación que impulsa su administración excede las medidas económicas y forma parte de una disputa más profunda por el modelo de sociedad que pretende consolidar.
“La batalla no es económica, la batalla es moral”, concluyó.
Con ese mensaje, el Presidente reafirmó ante el auditorio del Consejo de las Américas que su Gobierno pretende continuar avanzando con las reformas estructurales y el proceso de desregulación, al tiempo que mantiene abiertos varios frentes de confrontación política y cultural.
El discurso volvió a mostrar, así, los dos ejes sobre los que Milei busca sostener su identidad política: la defensa de su programa económico como herramienta de transformación y una agenda de reformas que trasciende la economía para ingresar de lleno en debates sociales, culturales y de valores.
