Mujeres Originarias: La memoria ancestral tomó la palabra en el Museo Niní Bernardello
La exposición colectiva fue inaugurada en el Museo Fueguino de Arte Niní Bernardello en el marco del Mes de la Mujer Indígena. La propuesta reúne obras, artesanías, tejidos, cestería, indumentaria y registros sonoros, además de las historias y experiencias de mujeres pertenecientes a distintos pueblos originarios.
Río Grande.– En el marco del Mes de la Mujer Indígena, el Museo Fueguino de Arte Niní Bernardello abrió sus puertas el viernes 11 de septiembre a una propuesta que pone en el centro la memoria, la identidad y la transmisión de los saberes ancestrales. Se trata de la muestra colectiva “Mujeres Originarias, Voz Ancestral”, una exposición que reúne diferentes expresiones artísticas y culturales construidas por mujeres integrantes de diversos pueblos originarios. La propuesta fue acompañada por la Subsecretaria de Pueblos Originarios y Diversidades Culturales de la provincia que encabeza la subsecretaria Pamela Altamirando
Cestería, obras de arte, artesanías, piezas realizadas en resina encapsulada, tejidos, diseño de indumentaria y registros sonoros de sikus, canto y caja forman parte de una muestra que busca trascender la exhibición de objetos para convertirse también en un espacio de encuentro, diálogo y transmisión de historias.
La muestra fue organizada con la curaduría de la artista visual fueguina Sajael Chaile, integrante de los pueblos Kilme, Hualfin y Atacama, y reúne las producciones de Estela Maris Maldonado, del pueblo Selknam; Lucrecia Soriano, del pueblo Atacama; Alba Chaile, de los pueblos Kilme, Hualfin y Atacama; Patricia Lamas, del pueblo Kolla; Susana Caimapo Leuquen, del pueblo Mapuche; Sabrina Cárcamo, del pueblo Yagán; Evelyn Besacho, del pueblo Quechua; Marta Chaile, de los pueblos Kilme, Hualfin y Atacama; Tahali Chaile, integrante de los pueblos-naciones Kilme-Hualfin y Likanantai; y la propia Sajael Chaile.
Una exposición construida desde las propias voces

Para Chaile, uno de los principales valores de la propuesta reside precisamente en haber logrado reunir diferentes voces de mujeres pertenecientes a pueblos originarios, permitiendo que cada una pueda expresar su sentir, sus experiencias y su vínculo con la cultura desde su propia historia.
La artista destacó la riqueza que representa que esos saberes puedan ser compartidos y trasladados al presente, no como elementos pertenecientes únicamente al pasado, sino como conocimientos que continúan formando parte de la vida cotidiana y de la identidad de las comunidades.
En ese sentido, remarcó que muchos de estos saberes fueron transmitidos de generación en generación. Algunas de las participantes los aprendieron desde niñas, mientras que en otros casos forman parte de procesos de recuperación cultural vinculados a las luchas de los pueblos originarios por preservar y transmitir sus conocimientos, sus historias y sus experiencias.
La muestra se convierte así en un puente entre generaciones. Cada pieza expuesta no solamente representa una expresión artística o artesanal, sino también una parte de una historia colectiva y personal, construida a través del tiempo y sostenida por la memoria.
El valor de hablar desde la propia experiencia
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el círculo de conversación, que reunió a mujeres de distintos pueblos originarios para compartir sus experiencias y reflexionar sobre la identidad, la cultura y el significado de las piezas que forman parte de la exposición.

Del encuentro participaron Estela Maris Maldonado, María Salamanca y Vanesa Maldonado, integrantes del pueblo Selknam; Lucrecia Soriano, del pueblo Atacama; Alba Chaile, de los pueblos Kilme, Hualfin y Atacama; Patricia Lamas, del pueblo Kolla; Susana Caimapo Leuquen, del pueblo Mapuche; y Sajael Chaile, quien además estuvo a cargo de moderar el espacio.
Para la curadora, el conversatorio resultó especialmente enriquecedor porque permitió que fueran las propias mujeres de los pueblos originarios quienes pusieran en palabras sus historias, sus experiencias y el significado que tiene para ellas pertenecer a una cultura que continúa viva.
“Los pueblos originarios estamos vivos, nuestra cultura continúa viva y nuestros saberes ancestrales los transmitimos de muchas maneras”, fue el sentido que atravesó el encuentro.
En esa instancia, además, cobró especial relevancia que las protagonistas pudieran explicar desde su propia mirada el significado de las piezas expuestas, evitando que fueran únicamente interpretadas desde una mirada externa. De esta manera, el relato de cada mujer pasó a formar parte de la propia obra y de la identidad de la muestra.
Memoria que se transforma en presente

“Mujeres Originarias, Voz Ancestral” propone una mirada sobre la cultura de los pueblos originarios que no queda detenida en el pasado. Por el contrario, recupera conocimientos ancestrales para ponerlos en diálogo con el presente y con las nuevas generaciones.
Los tejidos, las artesanías, la música, la cestería, la indumentaria y las distintas producciones reunidas en el museo funcionan como vehículos de una memoria que continúa transmitiéndose. Son saberes que sobreviven porque existen mujeres que los aprendieron, los conservaron y decidieron volver a compartirlos.
La jornada tuvo además un cierre musical a cargo de la cantante Gabi Orgas, quien acompañó con su presentación artística una actividad atravesada por la identidad, la memoria y la celebración de la diversidad cultural.
La exposición “Mujeres Originarias, Voz Ancestral” permanecerá abierta hasta el 26 de septiembre inclusive en el Museo Fueguino de Arte Niní Bernardello. La entrada es libre y gratuita.
