PROVINCIA

Preocupación por el futuro de la industria fueguina: La apertura de importaciones acelera la pérdida de empleo y profundiza la incertidumbre

La secretaria de Industria de Tierra del Fuego, Alejandra Man, alertó sobre el impacto de la apertura de importaciones, la caída del consumo y el retroceso del sector textil. También expresó preocupación por el fin de medidas antidumping y pidió preservar la producción y el empleo en la provincia.

Río Grande.- La industria fueguina atraviesa uno de los momentos más delicados desde la consolidación del subrégimen industrial. Lejos de mostrar señales de recuperación, las fábricas radicadas en Tierra del Fuego enfrentan una combinación de factores que amenaza con profundizar la pérdida de puestos de trabajo: una economía en recesión, un consumo interno deprimido y una política nacional que, desde la mirada del Gobierno provincial y de los actores del sector, prioriza la apertura de las importaciones por encima de la producción local.

Las cifras comienzan a reflejar esa realidad. La secretaria de Industria y Promoción Económica de Tierra del Fuego, Alejandra Man, reconoció que el empleo industrial sufrió una caída del 33% respecto de junio de 2025, un dato que expone la magnitud de la crisis que atraviesa el principal motor económico de la provincia.

En diálogo con FM Espectáculo en la ciudad de Ushuaia, la funcionaria no ocultó la preocupación que existe dentro del Ejecutivo provincial. “Estamos muy preocupados por la situación. Vemos cómo se da esta baja progresiva en términos de empleo”, expresó.

Sus declaraciones llegan en un contexto en el que las empresas ajustan sus niveles de producción, los sindicatos intentan preservar las fuentes laborales y las cámaras empresarias buscan sostener herramientas de protección frente al avance de productos importados.

Una industria golpeada por el cambio de rumbo económico

Desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia, el Gobierno nacional impulsó una política de apertura comercial y reducción de barreras a las importaciones bajo el argumento de aumentar la competencia y bajar los precios para los consumidores.

Secretaria de Industria y Promoción Económica de Tierra del Fuego, Alejandra Man

Sin embargo, en Tierra del Fuego ese cambio de paradigma genera creciente inquietud. La flexibilización de las importaciones coincide con una marcada retracción del consumo interno, lo que reduce la demanda de productos fabricados en la provincia y obliga a las empresas a disminuir su actividad.

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Para Man, el problema no responde únicamente a la crisis económica. “Hoy no sólo se consume menos. También cambió la forma de consumir. Muchas compras se realizan por plataformas digitales y directamente en el exterior, dejando afuera a los canales tradicionales y a la producción nacional”, explicó.

Ese fenómeno, que comenzó de manera gradual en los últimos años, se aceleró con la desregulación del comercio exterior y el crecimiento de las compras online.

El drama del sector textil

Si existe un sector que sintetiza el deterioro industrial es el textil. Hace apenas un tiempo empleaba alrededor de 500 trabajadores. Hoy quedan poco más de 170. La reducción supera ampliamente el 60 por ciento y refleja la pérdida de competitividad frente al ingreso de productos importados de menor costo.

Para una provincia cuya economía depende en gran medida del empleo industrial, estos números representan mucho más que estadísticas. Cada puesto perdido repercute sobre el comercio, los servicios y el consumo interno, generando un efecto dominó que alcanza a buena parte de la economía fueguina.

La electrónica tampoco escapa a la crisis

Aunque la industria electrónica continúa siendo el principal sostén del subrégimen industrial, también muestra signos de debilitamiento. Actualmente el sector mantiene alrededor de 5.500 trabajadores, lejos de los 6.500 que llegó a emplear.

Las empresas acumulan stock, producen por debajo de su capacidad instalada y ajustan sus planes de fabricación de acuerdo con una demanda cada vez más limitada.

Ni siquiera el Mundial de Fútbol, que históricamente impulsa la venta de televisores, logró generar el movimiento esperado. “No se alcanzaron los niveles de ventas previstos. Hoy las familias priorizan cubrir necesidades básicas antes que renovar un electrodoméstico”, señaló Man.

Otra amenaza en el horizonte

Como si el escenario actual no fuera suficientemente complejo, la industria fueguina observa con preocupación el vencimiento de una de las herramientas que protege la producción local. Se trata de la medida antidumping que limita el ingreso de determinados aires acondicionados importados, especialmente provenientes de China.

El temor es que su eliminación termine afectando otra línea de producción desarrollada en Tierra del Fuego. “Sabemos que es muy difícil competir con esas marcas. Las cámaras empresarias harán una presentación para intentar sostener la medida, pero no tenemos señales de que el Gobierno nacional quiera mantenerla”, advirtió la secretaria.

Entre la competitividad y la defensa del empleo

En medio de este escenario aparecen también las tensiones entre empresas y sindicatos. Mientras las compañías buscan reducir costos para sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo, los gremios intentan evitar despidos y garantizar la continuidad de los puestos laborales. Según Man, el diálogo continúa abierto.

“Todos queremos que la industria siga produciendo en Tierra del Fuego”, resumió la funcionaria, al explicar que existen negociaciones permanentes para alcanzar acuerdos que permitan sostener la actividad sin profundizar el conflicto social.

Un modelo en discusión

La situación que atraviesa la industria fueguina vuelve a poner en debate el futuro del régimen de promoción industrial y el rol que debe asumir el Estado frente a un proceso de apertura económica.

Mientras el Gobierno nacional sostiene que una mayor competencia permitirá mejorar la eficiencia y reducir precios, desde Tierra del Fuego advierten que esa estrategia puede tener un costo muy alto en materia de empleo y producción.

Con miles de familias que dependen directa o indirectamente de la actividad fabril, la provincia enfrenta un escenario de incertidumbre creciente. Si no aparecen señales de recuperación del consumo ni medidas que permitan preservar la competitividad de las empresas locales, el proceso de retracción podría profundizarse en los próximos meses, con consecuencias económicas y sociales que ya empiezan a sentirse en todo el entramado productivo fueguino.

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