CIUDAD

Río Grande cuenta con más de 100 ECOpuntos para impulsar el reciclaje y el cuidado ambiental

El Municipio recuerda que estos espacios permiten depositar ECO botellas, latas y botellas PET, materiales que luego son clasificados y procesados para su recuperación. Advierten que no deben utilizarse para residuos domiciliarios ni otros desechos.

Con más de un centenar de puntos distribuidos en distintos sectores de la ciudad, Río Grande continúa fortaleciendo las alternativas para que los vecinos puedan incorporar hábitos de separación y reciclaje en su vida cotidiana.

Los denominados ECOpuntos fueron instalados como espacios específicos para facilitar la disposición de determinados materiales reciclables. Allí pueden depositarse ECO botellas, latas y botellas PET, que posteriormente son retiradas y entregadas a un procesador encargado de clasificarlas, enfardarlas y enviarlas al continente para continuar con su proceso de recuperación.

La propuesta busca que aquellos residuos que pueden ser reutilizados encuentren una nueva oportunidad, evitando que terminen mezclados con los desechos domiciliarios y contribuyendo, al mismo tiempo, a reducir el impacto ambiental.

Sin embargo, desde el Municipio remarcaron la importancia de respetar las condiciones de uso de estos espacios. Los ECOpuntos no están habilitados para recibir residuos domiciliarios ni otro tipo de materiales, como restos orgánicos, vidrio, cartón o plásticos que no sean PET.

La correcta utilización de estos puntos resulta fundamental para que el sistema de recuperación pueda funcionar adecuadamente y para evitar que los espacios destinados al reciclaje terminen convirtiéndose en lugares de disposición de residuos que no corresponden.

Para facilitar el acceso a la información, quienes quieran conocer cuál es el ECOpunto más cercano a su domicilio pueden consultar el mapa habilitado por el Municipio a través de ECOpuntos de Río Grande.

RIO GRANDE

La iniciativa forma parte de las acciones orientadas a promover una ciudad más limpia, ordenada y sustentable, pero también requiere de la participación cotidiana de los vecinos.

Porque separar una botella, una lata o un envase PET puede parecer un gesto pequeño, pero cuando se transforma en un hábito colectivo, puede convertirse en una herramienta concreta para cuidar el ambiente y construir otra manera de relacionarse con los residuos.

Volver al botón superior