Sabores, música y tradiciones: Ushuaia volvió a celebrar su diversidad
Con la participación de 22 colectividades extranjeras, comenzó una nueva edición de la tradicional fiesta que reúne a distintas comunidades de la ciudad. La propuesta combina cultura, gastronomía y memoria para mantener vivas las tradiciones y transmitirlas a las nuevas generaciones.

Con una gran convocatoria de vecinos y vecinas, Ushuaia dio inicio a la XXIV Edición de la Fiesta de las Colectividades, una celebración que año tras año convierte al Microestadio José “Cochocho” Vargas en un punto de encuentro entre culturas, historias y tradiciones. Durante la primera jornada, 22 colectividades extranjeras compartieron sus sabores, músicas, danzas, artesanías y parte de las historias que forman la identidad de la ciudad.
La propuesta, organizada por la Secretaría de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas de la Municipalidad de Ushuaia junto a la Asociación de Colectividades Extranjeras en Ushuaia (ACEDU), permitió disfrutar de una noche atravesada por la diversidad cultural y el recuerdo de aquellos hombres y mujeres que dejaron sus lugares de origen para construir una nueva vida en el Fin del Mundo.
A lo largo de la jornada, el público pudo recorrer los distintos stands gastronómicos y culturales, conocer artesanías y disfrutar de espectáculos de música y danza que representaron a las diferentes comunidades.
Uno de los momentos destacados de la noche fue la elección del embajador y la embajadora de las Colectividades, quienes serán los representantes de las comunidades durante el próximo año. La elección estuvo a cargo de un panel integrado por referentes culturales de la ciudad y autoridades municipales.
En esta oportunidad, Siomara Aguirres, representante de la colectividad de Escocia, fue elegida embajadora, mientras que Rosa Nunura, de la colectividad de Perú, obtuvo el segundo lugar.
La celebración también tuvo un fuerte componente vinculado con la memoria y la identidad. En este sentido, el secretario de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas, David Ferreyra, destacó la importancia de compartir la organización con ACEDU y sostuvo que la fiesta permite reconocer a quienes “dejaron su lugar de origen y se instalaron en el Fin del Mundo”, contribuyendo a forjar la identidad de Ushuaia.
Por su parte, la presidenta de ACEDU, Ana María Manzur, puso en valor los 24 años de la celebración y recordó a los antepasados de las distintas colectividades, muchos de los cuales llegaron a un territorio desconocido, sin conocer el idioma y con “una valija llena de ilusiones y esperanzas” para comenzar una nueva etapa junto a sus familias.
Desde la colectividad ucraniana, Cecilia Juzwiuk remarcó que la fiesta representa mucho más que una muestra gastronómica o artística: es también una oportunidad para compartir historias y mantener vivas las tradiciones para las nuevas generaciones.
La jornada tuvo así un significado que trascendió lo festivo. Cada stand, cada plato, cada danza y cada relato permitió reconstruir una parte de las historias de inmigración que ayudaron a darle forma a la comunidad ushuaiense.
Como resumió la embajadora de las Colectividades 2025 por Italia, María Soledad Pierucci: “Ushuaia es el mundo en el Fin del Mundo”, una definición que sintetiza el espíritu de una celebración en la que las fronteras culturales se transforman en un espacio de encuentro, respeto y amistad.