Sin acuerdo en el Consejo del Salario: el Gobierno volverá a definir por decreto el nuevo aumento del salario mínimo
La propuesta empresaria fue rechazada por la CGT y las dos CTA, que la consideraron insuficiente y se retiraron de la negociación. El SMVM se encuentra actualmente en $376.600 y acumula, según un informe de la UBA, una pérdida real del 40,5% desde noviembre de 2023.
El Consejo del Salario volvió a fracasar en su intento por alcanzar un acuerdo. La reunión realizada este viernes terminó sin consenso entre los representantes de los trabajadores y el sector empresario, por lo que ahora será el Gobierno nacional quien deberá definir, una vez más, por decreto el próximo aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM).
La propuesta presentada por los empresarios fue rechazada por la CGT y las dos CTA, cuyos representantes consideraron insuficientes los porcentajes ofrecidos y decidieron retirarse de la mesa de negociación.
La oferta contemplaba un incremento del 1,8% en septiembre y subas del 1,7% mensual desde octubre hasta abril, porcentajes que las centrales sindicales cuestionaron por encontrarse por debajo del 2% mensual y, según sostuvieron, resultar insuficientes para recuperar la pérdida de poder adquisitivo acumulada.
El salario mínimo sigue en $376.600
Actualmente, el Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubica en $376.600 mensuales para los trabajadores mensualizados.
Para quienes perciben ingresos por jornada, el piso vigente es de $1.883 por hora.
Durante las negociaciones también estuvo presente la intención del Gobierno de garantizar que los salarios establecidos en los convenios colectivos partieran desde los $1.000.000, aunque la discusión central volvió a quedar atravesada por la falta de acuerdo entre empresarios y trabajadores.
El encuentro también incluyó una audiencia destinada a discutir los valores mínimo y máximo de la prestación por desempleo, un beneficio que también se verá alcanzado por la actualización que finalmente determine el Poder Ejecutivo.
Esta prestación equivale al 75% de la mejor remuneración mensual percibida por el trabajador durante los seis meses anteriores al cese laboral, por lo que la definición del nuevo salario mínimo tendrá consecuencias sobre miles de personas que atraviesan una situación de desempleo.
Otra negociación que termina en manos del Ejecutivo
El Consejo del Salario está integrado por representantes de los trabajadores, los empleadores, el Estado nacional y las provincias, y tiene entre sus principales funciones establecer el piso salarial para los trabajadores alcanzados por la normativa.
Sin embargo, la falta de consenso entre las partes se convirtió en una situación recurrente.
En los últimos años, las negociaciones no lograron cerrar acuerdos y el Gobierno terminó interviniendo para establecer los aumentos mediante laudo o decreto.
A principios de diciembre, el Ejecutivo ya había definido un incremento en diez tramos, luego de otro fracaso de las negociaciones entre sindicatos y empresarios.
La última actualización comenzó a regir en agosto y llevó el Salario Mínimo, Vital y Móvil al actual valor de $376.600.
Ahora, tras una nueva reunión sin acuerdo, la definición volverá a quedar exclusivamente en manos del Gobierno nacional.
Un salario mínimo cada vez más lejos de recuperar su poder de compra
El fracaso de la negociación se produce en un escenario marcado por el fuerte deterioro del poder adquisitivo del salario mínimo.
Un informe elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA, indicó que el haber volvió a perder capacidad de compra durante julio, con una caída real del 0,8%.
Pero el dato más significativo aparece al observar la evolución de los últimos años.
Según el estudio, entre noviembre de 2023 y julio de 2026, el salario mínimo acumuló una pérdida real del 40,5%.
Para realizar la comparación, los investigadores calcularon que el salario mínimo de noviembre de 2023 equivaldría a $626.106 a precios de julio de 2026. Sin embargo, el haber vigente durante ese mes representaba un poder adquisitivo equivalente a apenas $372.400.
La brecha refleja la distancia entre el ingreso necesario para mantener el poder de compra de fines de 2023 y el valor real que terminó representando el salario mínimo en la actualidad.
Por debajo de los niveles de 2001
El deterioro también llevó al salario mínimo real a retroceder hasta niveles históricos.
De acuerdo con el IIEP, el poder adquisitivo del SMVM registrado en julio de 2026 quedó por debajo del nivel de 2001, antes del colapso de la convertibilidad.
Además, representa una caída del 67% respecto del máximo histórico de la serie, alcanzado en septiembre de 2011.
A diferencia de las jubilaciones, pensiones y otras prestaciones sociales, el salario mínimo no cuenta con un mecanismo de actualización automática vinculado a la inflación.
Por eso, cada aumento depende de una negociación entre empresarios y trabajadores o, como volvió a ocurrir ahora, de una decisión directa del Gobierno.
Sin acuerdo en el Consejo del Salario y con un poder adquisitivo que continúa deteriorándose, el próximo incremento del Salario Mínimo, Vital y Móvil quedará nuevamente definido desde el Poder Ejecutivo. La incógnita ahora será conocer el porcentaje y los plazos que establecerá el Gobierno para uno de los ingresos que más terreno perdió frente al aumento del costo de vida.
