PROVINCIA

Vuoto respaldó los anuncios sobre Malvinas y pidió coherencia

El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, valoró las medidas anunciadas por Javier Milei en materia de soberanía, defensa y Atlántico Sur, pero considero que algunas de esas iniciativas ya habían sido impulsadas con anterioridad y advirtió sobre las contradicciones con otras decisiones del Gobierno nacional.

Desde Ushuaia, una ciudad que por su ubicación y su historia se presenta como capital de Malvinas, el intendente Walter Vuoto decidió ponerle una condición al discurso presidencial: coherencia.

Luego de la cadena nacional en la que Javier Milei anunció medidas vinculadas con la cuestión Malvinas, el fortalecimiento de la defensa y una mayor presencia argentina en el Atlántico Sur, el intendente de Ushuaia fijó posición a través de un extenso mensaje publicado en X. Valoró algunos de los anuncios, pero advirtió que la soberanía no puede reducirse a una declaración presidencial ni a una puesta en escena ocasional.

“Desde la ciudad más austral del mundo, la capital de Malvinas, quiero ser claro sobre lo que valoramos y lo que falta. Acá la soberanía no es un tema de agenda: es la vida cotidiana”, planteó Vuoto.

Su mensaje comenzó reconociendo como positiva la decisión de sancionar a empresas petroleras que operan en las Islas Malvinas sin autorización argentina. Sin embargo, inmediatamente introdujo un matiz: recordó que esa herramienta legal existe desde hace 15 años.

“Está bien. Pero no es nuevo”, señaló el intendente al referirse a la Ley 26.659, sancionada en 2011, que establece restricciones para empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental argentina sin autorización nacional.

Para Vuoto, que el Gobierno decida ahora fortalecer su aplicación constituye una señal positiva, aunque también representa una pregunta inevitable sobre el tiempo transcurrido y las razones por las cuales una legislación vigente durante años recién vuelve a ocupar un lugar central en la agenda nacional.

RIO GRANDE

Una base naval que vuelve al discurso

Uno de los puntos que generó mayor énfasis en el mensaje del intendente fue el anuncio relacionado con la Base Naval Integrada de Ushuaia.

Vuoto recordó que el proyecto no nació con la actual administración nacional. La iniciativa había comenzado durante el gobierno anterior, cuando se colocó la piedra fundacional junto al entonces ministro de Defensa, Jorge Taiana, se inició la construcción y la obra fue incorporada al Presupuesto nacional.

El jefe comunal cuestionó que la actual administración haya frenado posteriormente el proyecto y que ahora vuelva a presentarlo como parte de una nueva política de fortalecimiento de la presencia argentina en el extremo sur.

“En 2024 este mismo gobierno la frenó y la ofreció a Estados Unidos como proyecto conjunto. Hoy la vuelve a anunciar como propia”, sostuvo.

Para Vuoto, la discusión no pasa únicamente por quién anuncia una obra, sino por garantizar que finalmente se concrete.

“Que el DNU se cumpla, que la plata llegue y que la obra se haga con la provincia y el municipio adentro, no de espaldas”, reclamó.

La tierra también es soberanía

El intendente trasladó luego la discusión a uno de los puntos más sensibles de la agenda fueguina: el territorio.

En ese sentido, cuestionó la decisión de poner en venta tierras pertenecientes a la Armada en Ushuaia y planteó una contradicción de fondo entre desprenderse de territorio estratégico y, al mismo tiempo, anunciar una política de mayor presencia soberana en el Atlántico Sur.

“No se puede hablar de presencia soberana en el Atlántico Sur y al mismo tiempo desprenderse del suelo que la sostiene”, afirmó.

La frase resume uno de los ejes centrales de su planteo: la soberanía no se construye solamente con bases militares, barcos, sanciones o discursos, sino también con territorio, infraestructura y población.

Y es allí donde Vuoto llevó la discusión hacia un problema que atraviesa de manera directa a Tierra del Fuego: la pérdida de empleo y el debilitamiento del entramado productivo.

Cuando la soberanía también se mide en puestos de trabajo

“Tierra del Fuego hoy pelea los primeros puestos de pérdida de empleo privado del país”, advirtió el intendente.

Para el jefe comunal, detrás de cada fábrica que reduce su actividad, de cada trabajador que pierde su empleo y de cada familia que decide abandonar la provincia existe una consecuencia que no suele aparecer en las cadenas nacionales ni en los mapas geopolíticos: la pérdida de población permanente.

“Cada fábrica que cierra y cada familia que se va del sur es soberanía que se pierde, aunque no salga en una cadena nacional”, sostuvo.

La definición introduce una mirada diferente sobre la cuestión Malvinas y el Atlántico Sur. En una provincia cuya ubicación geográfica constituye uno de los principales activos estratégicos de la Argentina, el arraigo adquiere una dimensión directamente vinculada con la soberanía.

Por eso, Vuoto insistió en que defender Malvinas también significa garantizar las condiciones para que los fueguinos puedan permanecer en la provincia.

“Defender Malvinas no es solo eso. Es poblar nuestras islas: que vivir en Tierra del Fuego sea posible, con trabajo, vivienda, conectividad y salud”, expresó.

Y sintetizó esa idea en una frase que atraviesa todo su posicionamiento: “La mejor política de soberanía es un fueguino que decide quedarse”.

Del anuncio a los hechos

Vuoto también reclamó que el fortalecimiento de las capacidades argentinas de defensa y control marítimo se traduzca en presupuesto, infraestructura y decisiones concretas.

Consideró necesario aumentar los recursos destinados a la defensa y al control del mar, pero advirtió que los anuncios deberán superar ahora la instancia discursiva y convertirse en políticas sostenidas.

La próxima prueba, señaló, estará en el Congreso Nacional, donde deberán discutirse los proyectos anunciados.

“Ahí se va a ver si esto es una verdadera política de Estado”, afirmó, al tiempo que convocó a los legisladores fueguinos y del resto del país a debatir las iniciativas “con la voz de Tierra del Fuego en la mesa”.

El planteo tiene una dimensión política evidente: para Ushuaia, cualquier discusión sobre Malvinas, Atlántico Sur, Antártida o defensa nacional tiene una consecuencia directa sobre el territorio que ocupa el extremo austral del país.

Por eso, el intendente reclamó que las decisiones nacionales no se tomen lejos de la provincia y sin contemplar su realidad.

“Malvinas nos une”

A pesar de sus críticas, Vuoto dejó claro que Ushuaia acompañará las medidas que considere verdaderamente orientadas a fortalecer la soberanía argentina.

“Malvinas es una causa de todos los argentinos y va a encontrar a Ushuaia acompañando cada paso serio que se dé”, afirmó.

Pero inmediatamente volvió a colocar la palabra que atravesó todo su mensaje: coherencia.

“Lo que pedimos es coherencia: que las medidas de hoy no se contradigan mañana, y que el sur no sea solo escenografía”, sostuvo.

En el fondo, el planteo de Vuoto propone ampliar la discusión. Malvinas no sería solamente una cuestión diplomática; tampoco una bandera para una cadena nacional. Para Tierra del Fuego, la soberanía se expresa todos los días en la cantidad de trabajadores que permanecen, en las familias que pueden proyectar su futuro, en las industrias que continúan produciendo, en las obras estratégicas que avanzan y en la capacidad del Estado argentino de sostener una presencia permanente en el extremo sur.

Por eso, desde Ushuaia, el intendente cerró su mensaje reivindicando la causa histórica argentina, pero dejando también una advertencia hacia el poder central:

“Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”.

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