PAÍS

Diputados: el Gobierno ganó tiempo y postergó el debate sobre la situación de Adorni

La Cámara de Diputados no logró reunir el quórum necesario para avanzar con los pedidos de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El oficialismo contó con el respaldo de bloques aliados y logró trasladar el debate a comisión, una estrategia que le permite ganar tiempo frente a la presión de la oposición.

Con el respaldo de sus aliados parlamentarios, el Gobierno logró bloquear este martes una sesión especial que buscaba avanzar en la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien enfrenta cuestionamientos por su evolución patrimonial y denuncias que motivaron una nueva ofensiva de la oposición en la Cámara de Diputados.

La falta de quórum permitió al oficialismo evitar que el funcionario tuviera que responder públicamente en el recinto sobre las sospechas planteadas en distintos proyectos legislativos. La maniobra, respaldada por sectores del PRO, la UCR y otros bloques aliados, fue interpretada por la oposición como una estrategia para ganar tiempo y dilatar el tratamiento de un tema que continúa generando controversia política.

La sesión había sido convocada para debatir seis iniciativas que proponían citar a Adorni para brindar explicaciones sobre presuntas irregularidades vinculadas al uso de bienes del Estado, fondos públicos y distintos aspectos relacionados con su patrimonio. Algunas de las propuestas incluso contemplaban mecanismos parlamentarios que podrían derivar en una moción de censura.

Ante la imposibilidad de reunir el número necesario de legisladores, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, habilitó las expresiones en minoría, escenario que la oposición aprovechó para cuestionar duramente al oficialismo y denunciar un intento de blindar políticamente al funcionario.

Uno de los principales cuestionamientos estuvo a cargo del presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, quien sostuvo que el pedido de sesión fue consecuencia de una serie de hechos que, según afirmó, incrementaron las dudas sobre la situación patrimonial del jefe de Gabinete.

Según el legislador, las explicaciones brindadas por Adorni en anteriores presentaciones públicas no hicieron más que profundizar los interrogantes sobre el origen y la declaración de determinados activos. En ese contexto, consideró que la comparecencia ante el Congreso resultaba necesaria para despejar las dudas existentes.

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Las críticas también llegaron desde la izquierda. El diputado Nicolás del Caño acusó al oficialismo y a sus socios parlamentarios de actuar como un escudo político para impedir que funcionarios cuestionados deban rendir cuentas ante el Congreso.

Mientras tanto, el Gobierno avanzó en una jugada paralela que podría postergar aún más el debate. La convocatoria a la Comisión de Asuntos Constitucionales para la próxima semana busca trasladar allí el tratamiento de los pedidos de interpelación, una decisión que para la oposición representa un nuevo intento de enfriar la discusión y evitar un pronunciamiento inmediato del cuerpo legislativo.

La sesión frustrada dejó en evidencia, una vez más, la dependencia del oficialismo de sus aliados para sostener su estrategia parlamentaria. También volvió a exponer una tensión cada vez más recurrente entre un Gobierno que busca contener los costos políticos de las denuncias que involucran a sus funcionarios y una oposición que insiste en exigir explicaciones públicas sobre asuntos que considera de interés institucional.

Por ahora, Adorni logró evitar la interpelación. Sin embargo, los cuestionamientos sobre su patrimonio y las demandas para que brinde respuestas ante el Congreso siguen abiertos y prometen continuar ocupando un lugar central en la agenda política de las próximas semanas.

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