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Brasil retiró a su embajador en Argentina y degradó la relación diplomática con el Gobierno de Milei

La decisión fue adoptada tras una nueva escalada de tensión provocada por las declaraciones del presidente Javier Milei contra Luiz Inácio Lula da Silva y el juez Alexandre de Moraes. Desde ahora, ambos países mantendrán vínculos diplomáticos al nivel de encargados de negocios.

La crisis diplomática entre Argentina y Brasil sumó este martes un nuevo y significativo capítulo. El gobierno brasileño resolvió retirar de manera indefinida a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y reducir al mínimo el nivel de representación diplomática con la administración del presidente Javier Milei, una decisión que profundiza el deterioro de la relación entre los dos principales socios del Mercosur.

De acuerdo con la información difundida por medios brasileños, la medida fue comunicada oficialmente al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, quien recibió una nota de protesta del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil en respuesta a las recientes declaraciones del mandatario argentino contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Con esta decisión, Brasil determinó que, mientras persista el actual conflicto político, la representación diplomática entre ambos países quedará reducida al rango de encargados de negocios, lo que implica un fuerte descenso en el nivel de las relaciones bilaterales y constituye una señal de profundo malestar por parte del gobierno brasileño.

Una relación en su punto más crítico

Según informó CNN Brasil, el embajador Julio Bitelli no regresará a la Argentina mientras continúen las descalificaciones públicas de Milei hacia Lula da Silva.

La decisión representa uno de los momentos de mayor tensión diplomática entre ambos países desde el retorno de la democracia y refleja el creciente distanciamiento político entre los gobiernos de Buenos Aires y Brasilia.

La medida llega pocos días después de que Bitelli fuera convocado a consultas por el Palacio de Itamaraty, tras la participación del presidente argentino en la Convención Nacional del Partido Liberal, realizada en la ciudad brasileña de San Pablo.

RIO GRANDE

Durante ese acto, Milei volvió a cuestionar duramente al mandatario brasileño, a quien calificó de “prisionero”, en alusión a las investigaciones judiciales que involucran al expresidente Jair Bolsonaro y al escenario político interno de Brasil.

Además, el jefe de Estado argentino lanzó fuertes críticas contra el ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien definió con términos descalificatorios que fueron interpretados por el gobierno brasileño como una nueva injerencia en asuntos internos del país vecino.

Protesta formal de Brasil

Tras esas declaraciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño decidió convocar al embajador argentino para expresar formalmente su rechazo y, ante la continuidad de los cuestionamientos por parte del presidente argentino, avanzó finalmente con el retiro de su representante diplomático en Buenos Aires.

La nota entregada al diplomático argentino deja en claro que Brasil considera que las reiteradas expresiones de Milei afectan el vínculo institucional entre ambos países y hacen inviable el regreso del embajador en el actual contexto.

Un impacto político y regional

La decisión de Brasil se produce en un momento particularmente sensible para la región, teniendo en cuenta que ambos países integran el Mercosur y mantienen una de las relaciones comerciales más importantes de América del Sur.

La degradación del vínculo diplomático no implica la ruptura de relaciones, pero sí representa una fuerte señal política y protocolar, ya que las embajadas continuarán funcionando bajo la conducción de encargados de negocios hasta que ambas administraciones logren recomponer el diálogo institucional.

El episodio profundiza un conflicto que se viene gestando desde el inicio de la gestión de Javier Milei y que ha estado marcado por sucesivos cruces públicos con el presidente brasileño, en un escenario que ahora adquiere una dimensión diplomática sin precedentes en los últimos años.

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