Del aula a las redes: Ante el ciberbullying, proponen una política municipal contra la violencia digital
La concejal justicialista Vanina Ojeda de la ciudad de Ushuaia, impulsa un proyecto de ordenanza para crear el Programa Municipal de Prevención y Abordaje Integral de la Violencia Digital en Ámbitos Educativos “Ema”, destinado a las escuelas experimentales dependientes del Municipio. La iniciativa propone incorporar herramientas pedagógicas, talleres de concientización y mecanismos de acompañamiento frente al ciberbullying, el acoso virtual y la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento.

La violencia digital y sus consecuencias en niñas, niños y adolescentes ingresaron en la agenda del Concejo Deliberante de Ushuaia a través de un proyecto de ordenanza impulsado por la concejal justicialista Vanina Ojeda. La iniciativa propone crear el programa municipal “Ema”, orientado a prevenir y abordar situaciones de violencia en entornos digitales dentro de las instituciones educativas dependientes del Municipio, con especial atención a las escuelas experimentales de la ciudad.
El proyecto busca establecer políticas públicas y herramientas de intervención para fortalecer el derecho a una educación digital libre de violencias, promover el uso responsable de las tecnologías y contribuir a la construcción de entornos virtuales seguros para estudiantes y jóvenes.
La propuesta parte de una preocupación cada vez más presente en las comunidades educativas: las agresiones que se producen o amplifican a través de redes sociales, plataformas digitales y aplicaciones de mensajería pueden trascender las pantallas y afectar la integridad, la autoestima, la privacidad y la convivencia escolar.
En ese contexto, Ojeda plantea que las instituciones educativas deben contar con recursos para reconocer estas situaciones, prevenirlas y acompañar a quienes las atraviesan, mediante una estrategia que involucre a estudiantes, docentes, equipos pedagógicos y familias.
El caso de Ema, un antecedente que impulsa la iniciativa
El nombre elegido para el programa remite al caso de Ema Bondaruk, una adolescente de 15 años de la localidad bonaerense de Longchamps que murió por suicidio en agosto de 2024, luego de atravesar una situación vinculada con la difusión no consentida de imágenes íntimas y el ciberacoso.
Su historia generó una fuerte conmoción social y se convirtió en un símbolo de los reclamos para fortalecer las herramientas de prevención y respuesta frente a la violencia digital en los ámbitos educativos.
La iniciativa presentada por Ojeda toma como antecedente la denominada Ley Ema, sancionada el 20 de octubre de 2026 por la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, según los fundamentos del proyecto, además de una propuesta legislativa impulsada por la diputada nacional Mónica Macha.
El objetivo es trasladar esa preocupación al ámbito municipal de Ushuaia, mediante un programa adaptado a las instituciones educativas que dependen del Municipio y a las necesidades de su comunidad escolar.
Qué situaciones contempla el proyecto
La propuesta define la violencia digital como toda conducta, acción u omisión cometida, promovida o agravada mediante el uso de tecnologías de la información y la comunicación que pueda provocar daños físicos, psicológicos, económicos, sexuales o morales.
Entre las situaciones contempladas se encuentran el ciberbullying, las amenazas y la extorsión digital, el acoso virtual, la difusión de datos personales sin consentimiento y la vulneración de la privacidad. También incluye la obtención y circulación no consentida de imágenes íntimas, incluso cuando hayan sido manipuladas mediante inteligencia artificial u otras tecnologías.
El texto incorpora, además, conductas vinculadas con discursos de odio misóginos, estereotipos sexistas, el control de la actividad virtual, el acceso no autorizado a dispositivos o cuentas y la producción o distribución de material de abuso sexual infantil, incluidas las modalidades que puedan involucrar herramientas de inteligencia artificial generativa.
La amplitud de la definición busca contemplar tanto las formas de agresión que ya se manifiestan en las comunidades educativas como aquellas que surgen a partir de los cambios tecnológicos.
Educación digital, talleres y participación de las familias
Entre las principales acciones previstas, el proyecto propone dar prioridad al desarrollo de competencias digitales dentro de los contenidos pedagógicos, con especial atención al uso de herramientas tecnológicas y sistemas de inteligencia artificial generativa.
La intención es que estudiantes y docentes puedan identificar conductas violentas, comprender sus consecuencias y reconocer los mecanismos disponibles para pedir ayuda e intervenir ante situaciones de riesgo.
También se plantea impulsar talleres y campañas de sensibilización dirigidos a toda la comunidad, con contenidos sobre derechos digitales, ciberacoso y violencia en entornos virtuales. Estas actividades deberán abordarse desde una perspectiva de derechos humanos, género, inclusión y justicia social.
Otro de los ejes es fomentar la participación activa de estudiantes y familias en la construcción de una convivencia digital libre de violencias. La propuesta apunta a que la prevención no quede limitada al ámbito escolar, sino que involucre también a los hogares y a los distintos actores que acompañan el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
El antecedente de las acciones preventivas en Ushuaia
En los fundamentos de la iniciativa, Ojeda también destacó las actividades de concientización que desarrolla desde 2025 la División Delitos Complejos Ushuaia, mediante charlas en establecimientos educativos públicos y privados, jornadas institucionales destinadas a docentes y equipos pedagógicos, y encuentros en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.
La concejal considera que ese trabajo territorial constituye una respuesta necesaria frente al avance del cibercrimen y la aparición de nuevas amenazas tecnológicas. Sin embargo, sostiene que resulta importante complementarlo con herramientas educativas permanentes y con la participación activa de las instituciones escolares.
Desde esa perspectiva, el proyecto busca articular la prevención, la formación y el acompañamiento para que las comunidades educativas cuenten con mayores recursos frente a situaciones que pueden afectar el bienestar y el desarrollo de los estudiantes.
Ojeda recordó, además, que desde su banca se viene trabajando sobre la prevención de las violencias juveniles. En ese marco, mencionó el antecedente del asunto 708/26, denominado “Día del Ciberbullying-Naza ya no va más a la Escuela”, aprobado durante la sexta sesión del Concejo Deliberante, realizada el 1 de octubre de 2026.
Una respuesta institucional frente a la violencia digital
La creación del programa “Ema” busca avanzar hacia una política municipal específica para prevenir y abordar la violencia digital en las escuelas dependientes del Municipio de Ushuaia.
La iniciativa plantea que el sistema educativo debe contar con herramientas para anticiparse a las agresiones, acompañar a las personas afectadas y promover una cultura de respeto también en los espacios virtuales. En un escenario donde las interacciones digitales forman parte de la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes, el desafío es evitar que las pantallas se conviertan en un espacio sin protección ni respuestas institucionales.
El proyecto impulsado por Vanina Ojeda propone, en definitiva, incorporar la educación digital y la prevención del ciberacoso a una agenda sostenida de trabajo con las escuelas municipales, con el propósito de fortalecer los derechos de los estudiantes y construir entornos educativos más seguros, tanto dentro como fuera del aula.
Nota de Redacción; Correo Diario