Máximo Kirchner encabezó un fuerte respaldo a Cristina Kirchner en Parque Lezama y pidió “definir quién conduce el peronismo”
En un acto con miles de militantes, el diputado nacional y referente de La Cámpora reafirmó el liderazgo de la ex presidenta dentro del espacio, cuestionó a dirigentes del PJ y lanzó críticas al Gobierno de Javier Milei.
Buenos Aires: En un nuevo gesto de respaldo a Cristina Fernández de Kirchner, el diputado nacional Máximo Kirchner fue el único orador del banderazo realizado este sábado en Parque Lezama, donde envió un mensaje directo hacia el interior del peronismo y reclamó definiciones sobre la conducción del espacio.
Ante una multitud estimada en unas 15 mil personas, el dirigente de La Cámpora sostuvo que la ex mandataria sigue siendo la principal referencia política del movimiento. “Está muy claro quién debe ser la conductora de este proceso”, afirmó desde el escenario, en una frase que marcó el tono político de la jornada.
Durante su intervención, Kirchner remarcó que existe un sector importante de la sociedad que desea la participación electoral de la ex presidenta. “Hay millones de argentinos que quieren votar a Cristina y no pueden”, señaló, en alusión a su situación judicial y al escenario político actual.
El acto, realizado en el tradicional espacio porteño de Parque Lezama, reunió a organizaciones políticas y sociales bajo la consigna de respaldo a la ex presidenta y reclamo por su situación judicial. La jornada estuvo atravesada por cánticos, banderas y discursos en defensa de su figura.
En otro tramo de su mensaje, el diputado cuestionó a dirigentes del peronismo que promueven la unidad pero mantienen distancia con la ex mandataria. “Los que todos los días hablan de unidad ni siquiera son capaces de ir a verla a San José 1111 para ver cómo está”, lanzó, en una crítica interna hacia distintos sectores del PJ.
También destacó el vínculo personal de la expresidenta con la militancia. “Ustedes no saben la alegría que le da cuando la van a ver”, expresó, en un pasaje más emotivo de su discurso.
Kirchner apeló además a referencias personales para reivindicar la figura de su madre, a quien definió como una dirigente clave en su formación política. “Nunca fue una madre que hizo una torta de cumpleaños, pero fue la que me enseñó la dignidad”, afirmó, en un pasaje que generó fuerte reacción entre los presentes.
El referente camporista también cuestionó a sectores del peronismo que, según su mirada, acompañan o no confrontan de manera suficiente al Gobierno nacional. En ese sentido apuntó contra el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, por su rol en el tratamiento de iniciativas legislativas impulsadas por el oficialismo.
Además, advirtió sobre el impacto de las políticas económicas de la administración de Javier Milei y llamó a reorganizar al peronismo como alternativa de poder. “Es necesario que en la Casa Rosada vuelva a haber alguien que no ponga sus intereses personales por encima de los de la gente”, sostuvo.
El cierre del acto estuvo centrado en la convocatoria a la reconstrucción política del espacio opositor. “Hay un pueblo que tiene sed de futuro y de trabajo”, concluyó Máximo Kirchner ante la militancia reunida en Parque Lezama.
