Presupuesto 2027: “No se puede sostener el déficit con más impuestos al sector privado”
Lo manifestó el presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José Luis “Gigi” Iglesias, expresó fuertes reparos sobre el proyecto de Presupuesto provincial 2027 y cuestionó la posibilidad de incrementar la presión tributaria sobre empresas y comercios en un escenario de consumo deprimido. También alertó sobre el deterioro de la capacidad crediticia de familias y empresas y reclamó una administración pública basada en la planificación y los ingresos reales.
El proyecto de Presupuesto provincial 2027 enviado por el Poder Ejecutivo a la Legislatura volvió a encender las alarmas en el sector privado. Para el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Río Grande (CCIP), José Luis “Gigi” Iglesias, la discusión no se limita únicamente a los números previstos para el próximo ejercicio, sino que vuelve a plantear un interrogante de fondo: quién termina absorbiendo el costo de los desequilibrios de las cuentas públicas.
Entrevistado en el programa “La Mañana de la Tecno”, por Radio Universidad 93.5 MHz, Iglesias expresó fuertes reparos sobre la iniciativa y cuestionó que, una vez más, se pretenda recurrir a una mayor presión tributaria sobre el sector privado para sostener el funcionamiento del Estado.
“Parece un refrito parecido a lo que se había presentado el año pasado”, sostuvo el dirigente empresarial, al señalar que la entidad mercantil viene manteniendo desde hace tiempo una posición crítica respecto de la política presupuestaria provincial.
Para Iglesias, existe una diferencia central entre la lógica con la que funciona el Estado y las condiciones que deben enfrentar diariamente los comercios y las empresas.
Mientras la administración pública puede proyectar gastos por encima de sus ingresos y recurrir a distintas herramientas de financiamiento, el sector privado, afirmó, tiene límites mucho más concretos: para sostenerse necesita generar rentabilidad.
“Si nuestro sector, el sector privado, piensa que de alguna forma tiene que sostener los desfasajes en los que incurren directamente los Ejecutivos, como no podemos funcionar sin rentabilidad, a largo plazo no podemos incursionar en déficit”, señaló.
En algún momento eso estalla
El presidente de la Cámara de Comercio consideró que recurrir al déficit puede resultar comprensible frente a una situación excepcional, pero advirtió que el problema aparece cuando esa herramienta se transforma en una práctica permanente.
“Lo podés entender en una emergencia, pero no lo entendés sistemáticamente como decir que vas a proyectar gastar lo que no tenés. Porque no se condice con la realidad. Entonces, en algún momento eso estalla”, expresó.
La advertencia apunta a lo que Iglesias considera una falta de planificación de largo plazo en el manejo de los recursos públicos.
Según planteó, el problema no se resuelve únicamente modificando impuestos o buscando nuevas fuentes de financiamiento cuando las cuentas comienzan a mostrar desequilibrios, sino construyendo una política que contemple de manera sostenida los ingresos y los gastos reales de la Provincia.
“Me parece que en todas las cosas hay mucho de improvisación, de emergencia, y no hay una conciencia cabal de los responsables de los manejos de la administración de fondos de la Provincia en el largo plazo. Esto no se sostiene”, afirmó.
Impuestos, educación y salud
Uno de los principales cuestionamientos de Iglesias estuvo dirigido hacia las modificaciones impositivas contempladas en el proyecto, particularmente aquellas vinculadas con los impuestos a los Ingresos Brutos y Sellos.
El titular de la CCIP recordó que el sector privado viene cuestionando desde hace tiempo las cargas adicionales destinadas a financiar áreas como educación y salud.
Sin embargo, sostuvo que, pese a los recursos que se incorporan a través de esos mecanismos, persisten los reclamos de la comunidad por el funcionamiento y la calidad de los servicios públicos.
“Vemos que permanentemente está el déficit, por lo menos que la comunidad le reclama siempre al Gobierno, que no se satisface el servicio que hace con esos dineros en cuanto a educación y a salud”, indicó.
Desde esa perspectiva, Iglesias consideró necesario discutir no solamente cuánto necesita recaudar el Estado, sino también de qué manera se administran esos recursos y cuáles son los resultados que finalmente recibe la sociedad.
Turismo: cobrar más sobre una de las principales fuentes de ingresos
Entre los puntos que generan preocupación en el sector empresario, Iglesias también mencionó el posible incremento de las alícuotas sobre actividades gastronómicas y otras prestaciones vinculadas directamente con el turismo.
La crítica se produce en un contexto en el que el turismo es considerado una de las principales fuentes de ingreso de recursos provenientes del exterior de la economía provincial. “La plata que entra hoy entra por el turismo, entonces le ponemos una alícuota más grande a todas las prestaciones”, cuestionó.
Para el dirigente, existe una contradicción en buscar fortalecer la actividad turística y, al mismo tiempo, incrementar la carga impositiva sobre los sectores que forman parte de esa cadena económica.
El planteo se extiende también al consumo interno, otro de los sectores golpeados por la actual coyuntura. “El consumo está deprimido y normalmente le ponen el impuesto a los Sellos, le cambian la alícuota”, indicó.
En ese escenario, Iglesias remarcó que cualquier modificación tributaria debería contemplar la capacidad real de las empresas y de los consumidores para absorber nuevos costos.
La preocupación por el deterioro del crédito
Otro de los aspectos sobre los que el presidente de la CCIP manifestó preocupación es el creciente deterioro de la capacidad crediticia de familias y empresas.
Iglesias recordó que la Cámara había advertido, un año atrás, sobre el aumento de la mora en las tarjetas de crédito y consideró que ese fenómeno puede tener consecuencias cada vez más profundas para la economía.
“Hace un año yo dije: se está disparando la mora, está pasando del 3 al 7. Esto va a tener un problema porque toda esa gente que toma crédito cada vez le va a costar más caro refinanciar sus deudas”, recordó.
Según explicó, cuando aumenta el nivel general de incumplimiento, las entidades financieras incorporan ese riesgo al costo del crédito. Como consecuencia, incluso quienes mantienen sus obligaciones al día terminan enfrentando condiciones de financiamiento más costosas.
Iglesias comparó esa situación con el concepto de riesgo país y planteó que, en términos económicos, podría generarse una especie de “riesgo provincia”, capaz de afectar a todos los actores que desarrollan su actividad dentro del territorio fueguino.
“Si esto está en problemas, la provincia con los números nos va a tirar problemas a todos los que estamos dentro de la provincia”, señaló.
Y sintetizó la situación con una advertencia contundente: “Estamos perdiendo consumo por todas las circunstancias y también calidad crediticia”.
Empresas que deben afrontar todos los meses sus obligaciones
La preocupación del sector comercial, remarcó Iglesias, se vincula con una realidad cotidiana que no puede postergarse.
Salarios, alquileres, cargas sociales, servicios e impuestos forman parte de una estructura de costos que las empresas deben afrontar mensualmente, incluso cuando las ventas disminuyen y el consumo pierde fuerza.
Por ese motivo, consideró que la situación económica requiere respuestas estructurales y no solamente herramientas financieras destinadas a atravesar la coyuntura.
“Esto no se arreglará con dos o tres créditos o con una refinanciación de deuda”, sostuvo.
A pesar del escenario adverso, Iglesias destacó que la Cámara de Comercio continúa trabajando en iniciativas destinadas a generar nuevas oportunidades económicas para Río Grande y para el conjunto de la provincia.
Entre ellas mencionó las capacitaciones vinculadas con el turismo integrado y el turismo rural, así como las gestiones orientadas a fortalecer la actividad turística y la integración con Chile, especialmente en la zona norte de Tierra del Fuego.
La búsqueda, explicó, es ampliar las posibilidades de desarrollo y generar nuevas fuentes de actividad en un contexto donde el mercado interno atraviesa dificultades.
«El sector privado vive de sus ingresos reales»
La Cámara de Comercio de Río Grande se encuentra actualmente analizando los distintos puntos incluidos en el proyecto de Presupuesto provincial 2027 y anticipó que participará del debate legislativo en caso de ser convocada durante el tratamiento en comisión. “Vamos a ir y vamos a dar nuestro punto de vista como corresponde, si nos invitan”, adelantó Iglesias.
El dirigente insistió finalmente en una idea que atraviesa todos sus cuestionamientos al proyecto: el sector privado está obligado a adaptarse permanentemente a sus ingresos reales para poder sobrevivir.
Una empresa no puede sostener indefinidamente gastos superiores a los recursos que genera. Cuando los ingresos caen, debe revisar costos, reorganizarse y tomar decisiones para mantenerse en funcionamiento.
Para Iglesias, esa misma lógica debería trasladarse a la administración de los recursos públicos. La discusión por el Presupuesto 2027 recién comienza, pero desde la Cámara de Comercio ya dejaron planteada su principal preocupación: que, frente a las dificultades financieras del Estado, la respuesta vuelva a ser aumentar la carga sobre quienes producen, comercian, invierten y generan empleo. Y, en una economía atravesada por la caída del consumo, el endeudamiento y el deterioro del crédito, el dirigente empresarial advirtió que la capacidad del sector privado para absorber nuevos costos no es infinita.
