River perdió por penales ante Independiente Santa Fe y quedó eliminado de la Copa Sudamericana
El Millonario empató 1-1 en el Monumental, pero cayó 8-7 en una interminable definición desde los doce pasos. Santiago Beltrán atajó tres penales, aunque no alcanzó para evitar una nueva decepción del equipo de Eduardo Coudet, que se despidió del certamen ante su gente.
La noche prometía ser decisiva y terminó convirtiéndose en otra frustración monumental para River. En un Monumental caliente, cargado de tensión y expectativa, el equipo de Eduardo “Chacho” Coudet buscaba un triunfo que significara mucho más que un simple pase a los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
Era una noche bisagra. Una clasificación podía darle aire a un ciclo cuestionado y devolverle confianza a un equipo que viene atravesando un presente complejo. Pero River volvió a tropezar con sus propias dificultades y, después de empatar 1-1 ante Independiente Santa Fe, quedó eliminado tras caer 8-7 en una interminable definición por penales.
La derrota tuvo un condimento todavía más doloroso: Santiago Beltrán atajó tres penales durante la tanda. Sin embargo, ni siquiera esa actuación alcanzó para mantener con vida al Millonario.
River salió con todo, pero volvió a sufrir
Coudet no guardó nada. River afrontó el partido como una final y puso sobre el campo a varios de sus nombres más importantes.
Gonzalo Montiel, Marcos Acuña y Sebastián Driussi regresaron a la titularidad luego de recuperarse de sus respectivas lesiones. El entrenador tenía a disposición gran parte de su potencial ofensivo y decidió jugar fuerte desde el arranque. Pero, una vez más, al equipo le costó.
River dominó buena parte del primer tiempo y buscó abrir el marcador a través de Driussi, Thiago Almada y Ángel Correa, que generaron situaciones y estuvieron cerca de quebrar la resistencia del arquero colombiano Weimar Asprilla. Sin embargo, el gol no llegaba.

Del otro lado, Independiente Santa Fe jugó con paciencia. Se plantó en el Monumental dispuesto a resistir, esperar y aprovechar cualquier error del conjunto argentino. Y River, como viene ocurriendo en varios partidos, convivió con esa sensación de fragilidad que aparece incluso cuando parece tener el control.
El primer tiempo se fue sin goles y dejó una mezcla de ansiedad y preocupación entre los hinchas, que acompañaron al equipo durante los 45 minutos iniciales, pero comenzaron a sentir el peso de otra noche que se complicaba.
El desahogo de Driussi y un golpe que volvió a cambiarlo todo
El alivio llegó apenas comenzó el segundo tiempo. Montiel apareció por la derecha y lanzó un centro preciso al área. Sebastián Driussi anticipó y empujó la pelota al fondo de la red para marcar el 1-0.
El Monumental explotó. Fue un grito de desahogo, alivio y esperanza. River había conseguido finalmente romper el cero y parecía encontrar el camino hacia los cuartos de final. Pero la tranquilidad duró poco.
El cierre del partido volvió a mostrar las dudas de un equipo incapaz de sostener una ventaja. Primero apareció Santiago Beltrán con una intervención decisiva que evitó el empate.
Sin embargo, poco después llegó una mano de Martínez Quarta dentro del área, el árbitro sancionó penal y Fagúndez no perdonó. Con apenas diez minutos por jugar, la serie volvió a quedar igualada.
River intentó reaccionar, pero no encontró el camino. La tensión fue creciendo y el tiempo se consumió hasta que la clasificación quedó en manos de los penales.
Beltrán fue héroe, pero no alcanzó
La definición desde los doce pasos fue interminable y dramática. Santiago Beltrán se convirtió rápidamente en una de las figuras de la noche al atajar tres penales. Cada intervención parecía acercar a River a la clasificación. Pero el equipo no logró aprovechar esas oportunidades.
Las fallas de Rafael Borré, Lucas Martínez Quarta y del propio Beltrán, sumadas a la efectividad de los futbolistas colombianos, terminaron inclinando la balanza.
El resultado final fue 8-7 para Independiente Santa Fe, que celebró una clasificación histórica en el Monumental y dejó a River sumido en una nueva decepción.
Una eliminación que profundiza las dudas
La caída llega en uno de los momentos más delicados de River. El equipo venía de desperdiciar una ventaja de dos goles ante Vélez para terminar empatando 2-2 y ahora sufrió un nuevo golpe en su principal objetivo internacional.
La eliminación de la Copa Sudamericana deja al conjunto de Coudet sin margen para seguir acumulando frustraciones.
El Monumental, que durante gran parte de la noche empujó y sostuvo al equipo, terminó siendo escenario de una despedida dolorosa.
River tuvo la clasificación en sus manos. Incluso contó con un arquero que atajó tres penales en la tanda. Pero ni siquiera eso fue suficiente.
Otra noche, otra ventaja desperdiciada y otra frustración. Independiente Santa Fe festejó en Núñez y River volvió a quedar atrapado en su propia inercia negativa.
