MUNDO

Seis países y la Cruz Roja llaman a renovar el compromiso con las leyes de la guerra

En paralelo a la Asamblea General de las Naciones Unidas, Brasil, China, Francia, Kazajistán, Sudáfrica y Jordania, junto con el Comité Internacional de la Cruz Roja, reclamaron una acción internacional para reforzar el respeto del derecho internacional humanitario. Advirtieron sobre el impacto de los conflictos armados sobre la población civil y convocaron a los Estados a una conferencia de alto nivel que se realizará en Jordania el 7 de diciembre.

En un escenario internacional atravesado por conflictos armados cada vez más prolongados y por un creciente impacto sobre la población civil, seis países y el Comité Internacional de la Cruz Roja renovaron su llamado a fortalecer el respeto del derecho internacional humanitario (DIH) y las normas destinadas a limitar los efectos de las guerras.

La declaración fue formulada en Nueva York, en paralelo a la Asamblea General de las Naciones Unidas, por representantes de Brasil, China, Francia, Kazajistán, Sudáfrica y Jordania, junto con la presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Mirjana Spoljaric.

El mensaje tuvo un eje central: las normas que buscan proteger a quienes quedan atrapados en los conflictos armados deben recuperar un lugar central en la agenda internacional.

La iniciativa no es nueva. Hace dos años, los seis Estados fundadores, junto con el CICR, pusieron en marcha la Iniciativa mundial para impulsar el compromiso político con el derecho internacional humanitario, con el objetivo de promover un mayor cumplimiento de las normas que regulan la conducción de las guerras y la protección de civiles, heridos y otras personas afectadas por los enfrentamientos.

Ahora, frente al agravamiento de distintas crisis, sus impulsores decidieron renovar el llamado a los gobiernos.

Más de 130 conflictos y una población civil cada vez más expuesta

Uno de los datos centrales planteados durante la declaración fue la existencia de más de 130 conflictos armados en distintas partes del mundo.

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Según los impulsores de la iniciativa, en esos escenarios la población civil enfrenta situaciones cada vez más graves, mientras hospitales, escuelas y viviendas quedan expuestos a la violencia.

El planteo internacional apunta a que los daños contra la población civil no deben ser considerados simplemente como consecuencias inevitables de una guerra.

La declaración sostiene que, en numerosos casos, se producen acciones que implican un incumplimiento de las normas internacionales diseñadas precisamente para limitar el sufrimiento de quienes no participan directamente de las hostilidades.

“El daño que generan los conflictos armados actuales es inadmisible, y no hay tiempo que perder”, señalaron los representantes de los países impulsores.

El llamado busca poner nuevamente en primer plano una cuestión que, aunque forma parte del derecho internacional desde hace décadas, enfrenta dificultades para ser aplicada de manera efectiva en los conflictos contemporáneos.

Jordania será sede de una conferencia internacional

Como parte de esta estrategia, Jordania será sede el 7 de diciembre de 2026 de la Conferencia de Alto Nivel para defender la humanidad en la guerra.

La convocatoria surgió a partir de una invitación del rey Abdullah II ibn Al Hussein y tendrá como objetivo reunir a representantes de los Estados para renovar el compromiso colectivo con el derecho internacional humanitario.

La intención es que la conferencia no se limite a una declaración política, sino que permita transformar el trabajo desarrollado durante los últimos dos años en medidas concretas.

En ese marco, los Estados participantes prevén elaborar una declaración política concisa e inclusiva, construida a partir de consultas realizadas con distintos países.

Los impulsores de la iniciativa convocaron a todos los Estados a incorporarse al proceso y solicitaron que aquellos que participen envíen a la conferencia a sus representantes de mayor nivel.

118 países ya forman parte de la iniciativa

El proceso internacional ya cuenta con una participación significativa.

Actualmente, 118 Estados de todas las regiones del mundo se han sumado a la iniciativa. Dentro de ese grupo, 27 países han asumido el liderazgo de siete líneas de trabajo temáticas destinadas a elaborar orientaciones prácticas para mejorar el cumplimiento del derecho internacional humanitario.

Los grupos de trabajo abordan los desafíos que plantean los conflictos armados contemporáneos y buscan generar herramientas que permitan fortalecer la aplicación de las obligaciones existentes.

Una de las principales conclusiones surgidas del proceso es la necesidad de preservar la finalidad protectora del derecho internacional humanitario, es decir, garantizar que las normas existentes puedan traducirse efectivamente en protección para las personas afectadas por las guerras.

El papel de los Estados y de Naciones Unidas

La declaración también puso el acento en la responsabilidad que corresponde a los Estados.

Los impulsores de la iniciativa sostienen que los Estados tienen un papel central en la defensa, implementación y aplicación de los Convenios de Ginebra, adoptados en 1949 y considerados uno de los pilares del derecho internacional humanitario.

El planteo abarca todas las circunstancias contempladas por el derecho internacional, incluidas las situaciones de ocupación.

Al mismo tiempo, los representantes reunidos en Nueva York reconocieron el papel de las Naciones Unidas y del sistema multilateral en la promoción del respeto de estas normas y en el acompañamiento de los Estados para lograr una aplicación efectiva.

Los Convenios de Ginebra han permitido establecer reglas destinadas a proteger la vida y la dignidad de millones de personas desde su aprobación. Sin embargo, quienes impulsan la iniciativa advierten que los conflictos actuales vuelven a mostrar la distancia existente entre las normas acordadas internacionalmente y su cumplimiento efectivo sobre el terreno.

Un llamado frente a un escenario global cada vez más complejo

El mensaje emitido en Nueva York busca colocar nuevamente el derecho internacional humanitario en el centro de la discusión diplomática.

La convocatoria a Jordania representa, en ese sentido, un intento por transformar la preocupación internacional en compromisos políticos concretos y reforzar la responsabilidad de los Estados frente a las consecuencias humanitarias de los conflictos.

El llamado final fue dirigido a los líderes mundiales para que participen de la conferencia y asuman una responsabilidad compartida frente a las violaciones de las normas destinadas a proteger a la población civil.

“Juntos, debemos defender la humanidad en la guerra”, fue el mensaje con el que concluyó la declaración.

La conferencia de diciembre tendrá ahora el desafío de convertir ese llamado en compromisos concretos y, sobre todo, de acercar nuevamente las prácticas de los conflictos armados a las reglas que la comunidad internacional estableció para limitar el sufrimiento de quienes quedan atrapados en ellos.

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