CIUDAD

Pérez cuestionó la desigualdad en los subsidios al transporte y apuntó contra el Gobierno nacional

El intendente de Río Grande criticó que la Nación refuerce la asistencia a las empresas de colectivos del AMBA para evitar aumentos en el boleto, mientras el interior debe afrontar con recursos propios el sostenimiento del servicio. Advirtió que, sin el aporte municipal, el pasaje en la ciudad superaría los 4.000 pesos.

El intendente de Río Grande, Martín Perez, lanzó un duro cuestionamiento al Gobierno nacional por lo que considera un trato desigual en la distribución de los subsidios al transporte público. La crítica surgió luego de que se anunciara un incremento de la asistencia económica a las empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con el objetivo de evitar nuevos aumentos en las tarifas.

A través de una publicación en su cuenta de X, el jefe del ejecutivo municipal planteó el contraste entre los recursos destinados al transporte en Buenos Aires y la situación que atraviesan las ciudades del interior, donde los municipios deben realizar importantes esfuerzos económicos para sostener el funcionamiento de los servicios.

“Parece que para el Gobierno nacional los subsidios al transporte público solo se justifican cuando se trata de Buenos Aires”, expresó Perez, al cuestionar la diferencia de criterios en la asistencia estatal.

En ese sentido, sostuvo que mientras la Nación anuncia mayores subsidios para las empresas del AMBA, en el interior los gobiernos locales deben afrontar con recursos propios el financiamiento del transporte público. “Y todo esto lo hacemos con recursos municipales, sin recibir un solo peso del Gobierno nacional ni provincial”, remarcó.

Un boleto que superaría los 4.000 pesos

El intendente puso el foco en el esfuerzo económico que realiza el Municipio para garantizar la continuidad del servicio, mantener una tarifa accesible y conservar los beneficios de gratuidad para distintos sectores de la población.

RIO GRANDE

Entre ellos mencionó a estudiantes, docentes, jubilados, personas con discapacidad y veteranos de Malvinas, además de otros integrantes de la comunidad que cuentan con beneficios en el sistema de transporte.

Para dimensionar el peso de ese aporte, Perez aseguró que, sin el subsidio municipal, el boleto de colectivo en Río Grande superaría los 4.000 pesos. La cifra expone, según el planteo del ejecutivo local, la incidencia que tiene el financiamiento municipal para evitar que el costo del servicio recaiga directamente sobre los usuarios.

El Perez aclaró que su cuestionamiento no apunta a la existencia de subsidios para el transporte público, sino a la desigualdad en su distribución. “No cuestionamos que se subsidie el transporte público. Al contrario, creemos que es una herramienta fundamental para garantizar que miles de trabajadores, estudiantes y familias puedan trasladarse todos los días”, señaló.

Sin embargo, consideró que el problema está en la falta de equidad en el reparto de los recursos nacionales. En esa línea, recordó que los habitantes de Río Grande también pagan impuestos nacionales y, por lo tanto, tienen derecho a acceder a un transporte público accesible y de calidad, con el mismo acompañamiento estatal que reciben quienes viven en Buenos Aires.

“La Argentina no empieza ni termina en el AMBA. Gobernar un país federal también significa distribuir los recursos con criterios de equidad y justicia”, sentenció Perez.

El planteo vuelve a instalar la discusión sobre el esquema de subsidios al transporte y las diferencias entre el área metropolitana y las provincias. Mientras desde el Municipio aseguran que sostienen el servicio con financiamiento propio, el reclamo apunta a que la Nación incorpore criterios federales que contemplen también los costos y las necesidades de las ciudades del interior.

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