River sufrió hasta el final, pero venció 3-2 a Banfield y consiguió un triunfo clave en el debut de Ponzio
El Millonario se impuso en un partido cambiante y cargado de dramatismo en el Florencio Sola. Driussi, Almada y Correa marcaron para la visita, mientras que Sepúlveda descontó dos veces para mantener con vida al Taladro hasta el último minuto.
River necesitaba una victoria. No había margen para seguir dejando puntos en el camino. Y la consiguió, aunque tuvo que sufrir mucho más de lo que imaginaba.
En una tarde cargada de emociones, polémicas y vértigo, el Millonario derrotó 3-2 a Banfield en el estadio Florencio Sola, por la séptima fecha de la Zona B del Torneo Clausura, y sumó tres puntos fundamentales para volver a acomodarse en la competencia.
El encuentro, además, tuvo un condimento especial: significó el estreno de Leonardo Ponzio al frente del banco de suplentes de River, luego del cierre del ciclo anterior.
El equipo de Núñez encontró en el sur bonaerense una victoria que necesitaba casi con urgencia. Pero lo que parecía una tarde encaminada terminó convirtiéndose en una prueba de resistencia.
Driussi abrió el camino
Durante buena parte del primer tiempo, River buscó imponer condiciones, aunque sin conseguir traducir rápidamente sus aproximaciones en el marcador.
La apertura llegó a los 32 minutos, cuando Sebastián Driussi aprovechó una oportunidad dentro del área y consiguió romper el cero.
El gol le permitió al conjunto visitante ganar tranquilidad y cerrar la primera etapa con una ventaja mínima. Pero el partido todavía tenía reservada una larga lista de capítulos.
Almada, una ejecución que generó polémica
El segundo tiempo comenzó con una situación que rápidamente se convirtió en uno de los grandes temas de la jornada.
Apenas habían transcurrido 40 segundos cuando River tuvo un penal a favor. Thiago Almada se hizo cargo de la ejecución y convirtió desde los doce pasos para establecer el 2-0.
Sin embargo, la jugada estuvo rodeada de polémica: el árbitro decidió repetir el penal debido a una invasión en el área durante el primer remate, una determinación que generó fuertes discusiones y dejó al partido envuelto en controversia. River parecía tener todo bajo control. Pero Banfield todavía tenía algo para decir.
Banfield reaccionó y Sepúlveda encendió el partido
El Taladro salió decidido a buscar el descuento y encontró rápidamente una respuesta. A los 18 minutos del complemento, Bruno Sepúlveda apareció atento dentro del área para aprovechar un rebote y marcar el 2-1.
El gol cambió el escenario. Banfield recuperó confianza y River comenzó a sentir la presión de un rival que se lanzó en busca del empate. Sin embargo, cuando el local parecía acercarse, el Millonario encontró nuevamente el golpe. A los 24 minutos, Ángel Correa apareció para convertir el 3-1 y devolverle aire al equipo de Ponzio.
La diferencia parecía suficiente, pero todavía faltaba demasiado.
Sepúlveda volvió a aparecer y el final fue de película
Banfield no se resignó con el reloj avanzando y la necesidad de descontar cada vez más urgente, el Taladro siguió empujando y encontró nuevamente en Sepúlveda a su hombre decisivo. A los 39 minutos, el delantero volvió a hacerse presente y convirtió un verdadero golazo para establecer el 3-2.
El Florencio Sola se transformó entonces en un escenario de máxima tensión. Banfield fue por el empate con todo lo que tenía. River, mientras tanto, retrocedió y resistió como pudo. Los minutos finales se hicieron interminables para el conjunto visitante, cada pelota dividida parecía definitiva. Cada centro al área llevaba peligro. Cada despeje de la defensa millonaria era celebrado como si fuera un gol, pero el empate no llegó.
El pitazo final encontró a River festejando una victoria sufrida, trabajada y, sobre todo, necesaria.
Tres puntos que pueden marcar un cambio
El triunfo en el Florencio Sola le permitió a River sumar tres unidades fundamentales y recuperar algo de terreno en la Zona B. Con este resultado, River y Banfield quedaron igualados con 7 puntos en la tabla de posiciones.
Para el equipo de Núñez, la victoria representa además el primer paso del ciclo encabezado por Leonardo Ponzio, que tendrá ahora el desafío de transformar este triunfo en el inicio de una recuperación sostenida.
En la próxima fecha, el Millonario volverá al Monumental, donde recibirá a Independiente Rivadavia, con la intención de ratificar la levantada ante su gente.
Banfield, en cambio, deberá pasar rápidamente la página y viajar a Mar del Plata para enfrentar a Aldosivi.
River ganó, pero no fue una victoria tranquila. Fue de esas que se festejan dos veces: primero por los tres puntos y después por haber logrado sobrevivir a un final que parecía escrito para el empate.
